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Los alimentos tipo light a examen








El estudio en resumen 52 alimentos tipo light a examen Qué es un alimento light Un poco de historia Los light y la salud El etiquetado de los light
Comer light sin alimentos light







52 alimentos tipo light a examen


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Batidos de leche: Puleva, CL Asturiana
Biscotes y pan tostado: Recondo sin sal y sin azúcar y Recondo sin grasa y sin sal
Bollería industrial: Donut normal de Panrico, Donut bombón de Panrico, Bollycao con leche de Panrico, Palmeritas de Martínez, Palmeritas de Bio Century
Caramelos duros: Chupa chups 0% materia grasa, Chupa chups sin azúcar
Cacao Soluble: Cola Cao
Cereales para desayuno: Special K de Kellogg´s, Fitness de Nestlé
Chocolate: Santiveri, Pagesa
Frutas en conserva: Natreen
Galletas: Gullón, Lú
Helados: Carte d´Or
Leche: Ram, Pascual, Kaiku
Leche condensada: Nestlé
Maíz cocido: Gigante verde
Mantequilla: CL Asturiana, Arias
Mayonesa: Musa, Kraft, Ybarra
Mermeladas: Hero, La Vieja fábrica, Ligeresa
Nata líquida: CL Asturiana
Pan de leche: Martínez
Patatas fritas: Celigüeta, Matutano
Paté: La Piara
Postres lácteos: Danone
Queso fresco: Arias
Quesos fundidos: Hochland (lonchas), Kraft (lonchas), Kraft (porciones), La Vaca que ríe de Bel España (porciones), San Millán (untar)
Refrescos: Sunny Delight, Kas limón, Coca Cola, Pepsi Cola
Yogures y leches fermentadas: Yogur Danone, Yogur Kaiku, Actimel Danone

Batidos de leche:
  
Los batidos normales, aportan una cantidad exagerada de azúcar (3 sobres de azúcar por cada vaso o envase de 250 ml), a pesar de ser una buena fuente de leche con todos sus nutrientes. Las variedades sin calorías que sustituyen el azúcar común por edulcorantes no calóricos (ciclamato, sacarina, aspartamo....), son adecuadas para cualquier persona y, en especial, para quienes deban controlar los azúcares de su dieta, como es en caso de obesidad, diabetes o hipertrigliceridemia. En las variedades bajas en grasa, la diferencia calórica no es tan notable, ya que es el azúcar y no tanto la grasa, la que determina el valor calórico de este alimento. Leer más >>

Biscotes y pan tostado: Los panes tostados y los biscotes son alimentos nutritivos, ricos en hidratos de carbono, por lo que se consideran alimentos energéticos. Pueden sustituir al pan normal en una cantidad equivalente, pero para juzgar su valor energético hay que tener en cuenta el resto de ingredientes y los aditivos añadidos, que pueden incrementar su valor nutritivo y energético. No hay que fijarse sólo en los mensajes “sin grasa” o “sin azúcar”, porque si se compara la composición energética o nutricional de la ración de consumo de estos alimentos, con respecto a los biscotes normales, se observa que la diferencia es mínima. Incluso el aporte calórico es superior en el caso del pan tostado “sin sal y sin azúcar” dado que contiene más grasa. Sean normales, sin azúcar o sin grasa, el pan se considera un alimento adecuado para todas las personas sanas. En situaciones en las que se ha de controlar la cantidad de azúcares o de grasas, se puede conseguir un biscote sin sal o bajo en grasas a partir de un pan de esas características y tostarlo en casa. El precio será significativamente menor. Leer más >>

Bollería industrial:
     
La diferencia en calorías de estos alimentos y sus versiones ligeras, considerando la unidad, sólo es reseñable en el caso de los Donuts y del Bollycao, pero este hecho no significa que deba ser un producto de consumo habitual en la dieta, ya que siguen siendo alimentos energéticos, con cantidades considerables de grasa y, en algunos casos, de azúcares. Un consumo elevado de los mismos puede suponer un exceso calórico en la dieta. Por tanto, si se incluyen en la dieta, deberá hacerse con moderación y de forma esporádica. Están desaconsejados en caso de obesidad, diabetes, o en quienes presentan niveles elevados de colesterol o triglicéridos en sangre. Leer más >>

Caramelos duros:
  
Los caramelos son productos elaborados básicamente con azúcar, lo que determina su alto valor calórico. En el caso de los caramelos sin azúcar, éstos presentan un valor energético inferior, ya que se sustituyen los azúcares por edulcorantes sin o con menos calorías. Al observar las calorías que contiene una unidad de 10 gramos de cada tipo con respecto a la media de los caramelos duros, se comprueba que la diferencia es poco significativa en los “0% Materia Grasa” y de tan sólo 11 calorías en los chupa chups “sin azúcar”. Como ventaja de los caramelos sin azúcar, más que su bajo aporte calórico, cabe destacar que no son cariogénicos (no producen caries). Así mismo se consideran adecuados para personas que presentan niveles elevados de triglicéridos en sangre, así como para quienes tienen diabetes, ya que tras su ingesta no producen elevaciones bruscas del nivel de glucosa en sangre. Sin embargo, es importante no abusar de estos productos tanto si llevan azúcar como si no, ya que las calorías que contienen son “vacías”, es decir, que no aportan ningún nutriente fundamental al organismo. Leer más >>

Cacao Soluble:
  
El Cola cao es un alimento en el que abundan los hidratos de carbono como nutrientes principales, por lo que aporta bastantes calorías. Una cucharada del mismo supone más de 70 calorías. En la versión ligera se reduce a la mitad el aporte energético, por lo que su consumo se considera más adecuado que el tradicional en caso de obesidad, diabetes e hipertrigliceridemia. Además, el incremento de precio por 500 gramos de producto (lo que es equivalente a 1 kg del tradicional) es de tan sólo 0,26 euros. Es importante leer el etiquetado del light, pues se indican las cantidades suficientes (y menores que en la versión normal) para chocolatear la leche. Leer más >>

Cereales para desayuno:
     
Los cereales son alimentos diseñados como complemento de un desayuno saludable y nutritivo. Aunque su consumo es más elevado en la población infantil, se consideran adecuados para todas las edades y en especial para quienes tienen un gran desgaste físico, ya que son vehículo de nutrientes como los hidratos de carbono, además de contener variedad de vitaminas y minerales. Para su elección hay que tener en cuenta los ingredientes añadidos: chocolate, frutas secas, miel…, lo que incrementa su valor nutritivo pero también su aporte calórico. Como se ha podido comprobar en el análisis comparativo, no existe diferencia en calorías entre los normales y los supuestamente ligeros, sólo varía la cantidad de vitaminas y minerales. Los fabricantes sugieren que son vehículo extra de nutrientes de los que hay posible riesgo de déficit cuando se sigue una dieta hipocalórica. A la hora de escoger entre estos alimentos es mejor guiarse por su sabor o textura que por los mensajes que los acompañan. Leer más >>

Chocolate:
  
El chocolate es un alimento con un alto contenido de grasa y azúcares, motivo por el que presenta un notable valor energético. La única diferencia entre el chocolate “sin sacarosa añadida” y el normal es que en el primero el azúcar común o sacarosa se sustituye por fructosa, un tipo de azúcar que en realidad aporta las mismas calorías, por lo que los valores energéticos de ambos son muy similares. La ventaja que presenta este tipo de chocolate es que al emplear fructosa en su elaboración son aptos para personas diabéticas no obesas, ya que la fructosa tras su ingesta no produce elevaciones bruscas del nivel de azúcar en sangre. Sin embargo, esto no significa que se pueda abusar de su consumo, ya que sigue siendo un alimento altamente energético, con un contenido de grasa y azúcares elevado. Por este motivo, su consumo está desaconsejado en personas con enfermedades como obesidad y trastornos hepáticos y biliares, entre otras. Leer más >>

Frutas en conserva:
  
Las frutas en almíbar son un tipo de conserva con un contenido elevado de azúcar. En su elaboración se suele añadir azúcar o sacarosa y glucosa, lo que hace que su valor calórico sea prácticamente el doble respecto de la fruta fresca. Debido a esta presencia de azúcares es importante no abusar del consumo de estos alimentos, en especial en caso de diabetes, hipertrigliceridemia y obesidad. En estos casos resulta una opción acertada escoger las frutas en conserva sin azúcar añadido, ya que contienen edulcorantes no calóricos en lugar de sacarosa o glucosa. Leer más >>

Galletas:
  
Las galletas son alimentos de gran valor energético debido a su alto contenido en hidratos de carbono y grasas. Aportan una media de 450 calorías por cada 100 gramos, por lo que son un complemento adecuado de desayunos, almuerzos o meriendas, teniendo en cuenta la cantidad de consumo. Su ingesta resulta adecuada como aporte energético extra en situaciones de desgaste físico que así lo requieren. Cuando se escoge entre las versiones ligeras es importante fijarse en el origen de las calorías. Se puede comprobar que hay galletas ligeras que reducen las calorías a expensas de la grasa y sin embargo mantienen la cantidad de azúcares, y otras en las que tanto el aporte de azúcares como el de grasas es menor. Estos datos son importantes especialmente para quienes tienen que cuidar el aporte de grasa o azúcares en su dieta, como en caso de diabetes, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, obesidad, etc. De cualquier forma, hay que tener en cuenta que para notar una diferencia significativa de ingesta de calorías, habría que tomar unas 12 galletas, es decir, 100 gramos de este alimento, una cantidad nada aconsejable. Leer más >>

Helados:
  
Los helados de leche aportan una cantidad significativa de azúcar (1 sobre de azúcar por cada 50 g, o 2 bolas de helado), así como de grasa, a pesar de ser alimentos nutritivos.
Las variedades light que reducen el contenido de grasa son más adecuadas para cualquier persona y no son especialmente idóneas para quienes tienen que controlar las calorías y las grasas de su dieta, como en caso de obesidad, diabetes, hipercolesterolemia o hipertriglicer idemia, puesto que siguen siendo alimentos azucarados y energéticos.
Los helados de elección en las situaciones indicadas podrían ser aquellos que suman a su bajo contenido en grasa una cantidad reducida de azúcares. Leer más >>

Leche:
        
La única diferencia nutritiva entre la leche entera y la leche desnatada se basa exclusivamente en su contenido en grasa, y en consecuencia, en su valor calórico. Dadas sus características, la leche desnatada se considera más adecuada en aquellas situaciones en las que se ha de controlar la grasa y las calorías de la dieta, como en la obesidad, trastornos cardiovasculares, hepáticos o biliares, y diabetes, entre otras enfermedades. La leche desnatada se digiere mejor por lo que puede resultar interesante para quienes padecen de trastornos digestivos. No obstante, aunque la leche desnatada presenta estos beneficios hay que tener en cuenta el resto de alimentos de la dieta si se pretende cuidar la salud. Leer más >>

Leche condensada:
  
La leche condensada, dada su particular composición rica en azúcares, está considerada como un alimento de alta densidad energética, por lo que conviene moderar su consumo, al igual que el de cualquier otro alimento azucarado. En su versión desnatada es cierto que se reduce la grasa, pero no las calorías como pudiera pensarse, pues para conseguir un sabor equivalente a la versión supuestamente light también se le añade azúcar en cantidades importantes. De cualquier forma, en una u otra versión, su consumo no se considera adecuado en aquellas enfermedades en las que se deba controlar la ingesta de azúcares, como diabetes, los triglicéridos elevados, la obesidad, etc. Por su aporte energético, estos alimentos se pueden ser útiles para quienes precisan dietas hipercalóricas, bien por motivos de salud o bien porque el esfuerzo físico que realizan así lo requiere. Leer más >>

Maíz cocido: El maíz cocido light es un alimento con menos calorías que el maíz cocido normal, al no llevar azúcar añadido. De cualquier modo, el maíz cocido tradicional no se considera un alimento con un elevado valor energético, por lo que su versión light no presenta una reducción calórica muy significativa. De hecho, 4 cucharadas de maíz cocido light contienen solamente 15 calorías menos que la misma cantidad del maíz cocido tradicional, calorías que en el cómputo global de una dieta no tienen importancia. Para conseguir la versión ligera en casa, bastaría con pasar por el agua del grifo el maíz cocido tradicional, con lo que se pierde la mayor parte del azúcar disuelto en el líquido de cobertura. Una fórmula más barata. Leer más >>

Mantequilla:

La mantequilla ligera es un producto con menos calorías que la mantequilla normal debido a su menor contenido de grasa. Una de sus grandes ventajas es aportar la mitad de calorías. No obstante, dado su elevado contenido graso, la mantequilla, incluida la versión ligera, debe limitarse o consumirse con moderación siempre que se tenga que reducir el aporte graso de la dieta por motivos de salud. Por su característica composición grasa, de origen animal, su consumo no es aconsejable en caso de trastornos cardiovasculares y alteraciones de los lípidos en sangre (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia), trastornos hepáticos y biliares. La mantequilla es una fuente interesante de grasas para quienes necesiten un mayor aporte energético, como personas delgadas, desnutridas, deportistas y quienes realizan un trabajo físico intenso. Leer más >>

Mayonesa:
        
La mayonesa ligera es un producto con menos calorías que la mayonesa tradicional y con menos colesterol, ya que contiene menos huevo y menos aceite. Una de sus grandes ventajas es que aporta prácticamente la mitad de calorías y hasta 5 veces menos colesterol por cucharada con respecto a la tradicional. No obstante, este tipo de salsas, incluida la versión light, deben limitarse o consumirse con moderación siempre que se tenga que reducir el aporte graso de la dieta por motivos de salud. Tal es el caso de la obesidad y de los trastornos hepáticos y biliares, entre otros. Leer más >>

Mermeladas:
     
Las mermeladas, por su composición, son alimentos dulces y con un aporte moderado de calorías, que enriquecen la alimentación, y suelen emplearse habitualmente como complemento del desayuno, además de en un sinfín de recetas. Conviene moderar su consumo, al igual que el de cualquier otro alimento azucarado, en el contexto de la dieta equilibrada. Estos alimentos pueden ser especialmente interesantes para quienes precisan dietas hipercalóricas, bien por motivos de salud o bien porque el esfuerzo físico que realizan así lo requiere. Las mermeladas y confituras en las que no se añade azúcar o sacarosa, y sí edulcorantes no calóricos, son útiles para quienes tienen que controlar los azúcares de su alimentación como es el caso de la diabetes, de la hipertrigliceridemia, del sobrepeso y de la obesidad. Pero deberán tener cuidado con aquellas que cambian azúcar por fructosa. Leer más >>

Nata líquida:

La “nata ligera” es un alimento con menos grasa y con algunas calorías menos, no significativas, que la nata para cocina normal. Aunque es verdad que tiene menos colesterol, este tipo de salsas, incluida la versión ligera, debe limitarse o consumirse con moderación siempre que se tenga que reducir el aporte graso de la dieta por motivos de salud. Tal es el caso de la obesidad, de los trastornos cardiovasculares (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia), y los hepáticos y biliares, entre otros. Leer más >>

Patatas fritas:

El paté es un alimento muy nutritivo, aporta vitaminas A, D, E, ácido fólico, B12, hierro, zinc, fósforo, y enriquece la dieta en calorías proporcionando una considerable cantidad de grasa (bastante menos en su versión “bajo en calorías”). En general, los patés tienen varios puntos en común: su elevado valor energético debido principalmente de la grasa y un aporte elevado de colesterol y de sodio. La diferencia en calorías (casi la mitad) y en grasas entre las versiones normales y las light es notable. Consumido con moderación tiene cabida en la alimentación equilibrada de cualquier persona sana, aunque se ha de tomar en pequeñas cantidades y esporádicamente, en cualquiera de sus versiones, normal o bajo en calorías. Leer más >>

Pan de leche:
  
Los panes de leche son alimentos nutritivos, ricos en hidratos de carbono, por lo que se consideran alimentos energéticos. Ayudan a variar desayunos, almuerzos y meriendas, pero se han de consumir con moderación al igual que otros alimentos que contienen grasas y azúcares como galletas y alimentos de bollería sencillos.
Si elegimos el pan de leche “+ fibra, -grasa” hemos de saber que estamos tomando menos calorías porque la unidad pesa menos que el producto tradicional, y no porque se haya reducido la grasa, tal y como parece indicar su etiqueta. Leer más >>

Paté:
  
Las patatas fritas light, a pesar de tener menos grasa y menos calorías, siguen siendo un alimento muy energético por lo que se han de consumir en pequeña cantidad y esporádicamente. Y están desaconsejadas para las personas que deban controlar los hidratos de carbono, y especialmente las grasas, como en caso de obesidad, diabetes, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, trastornos hepáticos y biliares, y en quienes sufren de trastornos digestivos. Leer más >>

Postres lácteos:
  
Las natillas o crema de chocolate normales aportan una cantidad elevada de azúcar (2 sobres de azúcar por cada envase), a pesar de ser una buena fuente de leche con todos sus nutrientes.
La variedad menos grasa puede ser más adecuada para cualquier persona, pero sigue conteniendo la misma cantidad de azúcares. Por ello, no son aconsejables para quienes deben controlar los azúcares de su dieta, como la diabetes y la hipertrigliceridemia. Las natillas o cremas de chocolate serían buena elección, pues suman a su bajo contenido en grasa, una cantidad reducida de azúcares. El incremento de precio es considerable. Leer más >>

Queso fresco: El queso fresco 0% MG tiene la ventaja de ser mucho menos calórico y no aporta grasa, por lo que se considera más adecuado para quienes deban controlar las calorías y las grasas de su dieta debido a enfermedades como obesidad, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, trastornos hepáticos y biliares. Los nutrientes del queso fresco se asimilan y aprovechan mejor que los de la leche, gracias a la fermentación producida por las bacterias acidolácticas. Resulta especialmente recomendable para quienes sufren de estómago delicado y no toleran bien la leche como alimento alternativo rico en calcio y otros nutrientes. No deben tomarlo aquellas personas que tienen alergia a la proteína de la leche de vaca. Leer más >>

Queso fundido:
     
El queso fundido ligero es un producto menos graso y calórico que la versión normal. No obstante, este tipo de quesos, incluida su versión ligera, debe limitarse o consumirse con moderación siempre que se tenga que reducir el aporte graso de la dieta por motivos de salud. Tal es el caso de la obesidad, de trastornos cardiovasculares (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, hipertensión), hepáticos y biliares, entre otros. La reducción calórica considerando la ración indicada (aproximadamente 1 loncha o porción) es de 10 a 17 calorías, lo que equivale a tan solo 2-3 gramos de mantequilla. Por tanto, para evitar sorpresas, no hay que dejarse llevar sólo por lo que se indica por cada 100 gramos de producto, en especial cuando la ración de consumo es pequeña, como en este caso. Leer más >>

Refrescos:
        
La característica común de estas bebidas light es que se sustituye el azúcar por edulcorantes sin calorías, de ahí que se consiga reducir prácticamente a cero la cantidad de calorías que aportan. Las variedades sin calorías o light, que sustituyen el azúcar común por edulcorantes no calóricos (ciclamato, sacarina, aspartamo....), son adecuadas para cualquier persona y especialmente para quienes deban controlar los azúcares de su dieta, como quienes tengan obesidad, diabetes o hipertrigliceridemia.
No obstante, estas bebidas incorporan diversos aditivos, por lo que el agua sigue siendo la mejor manera de refrescarse e hidratarse. Leer más >>

Yogures y leches fermentadas:
     
Los nutrientes del yogur y otras leches fermentadas se asimilan y aprovechan mejor que los de la leche, gracias a la fermentación producida por las bacterias acidolácticas. La mayor parte de quienes padecen intolerancia a la lactosa pueden incluir estos alimentos en su dieta cotidiana, ya que la presencia de lactosa es mínima. Están especialmente indicados en caso de trastornos digestivos, pero no deben tomarlo aquellas personas que tienen alergia a la proteína de la leche de vaca. Las versiones desnatadas, debido a su menor aporte de calorías y grasas, sumado a su bajo contenido de azúcares, son aconsejables en quienes han de controlar las calorías y nutrientes energéticos (grasas, azúcares) de su alimentación, tal es el caso de la obesidad, la diabetes, la hipercolesterolemia, la hipertrigliceridemia, los trastornos hepáticos y biliares. Leer más >>



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