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Los alimentos tipo light a examen








El estudio en resumen 52 alimentos tipo light a examen Qué es un alimento light Un poco de historia Los light y la salud El etiquetado de los light
Comer light sin alimentos light







Historia de los light


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En España los alimentos light se implantaron en la década de los 80. En estos años comenzó a emplearse la sacarina como edulcorante en lugar del azúcar en alimentos dirigidos a personas diabéticas o que querían bajar de peso. Los primeros alimentos light fueron bebidas refrescantes sin azúcar, que llevaban su propio nombre, pues no versionaban al refresco de referencia aunque fuera de la misma compañía. Éste es el caso de la bebida Tab, de la factoría de Coca-cola, que fue rápidamente sustituida por la Coca-cola diet, que luego pasó a llamarse light.

El primer alimento light en España fue el refresco Tab, de Cocacola

Durante esta década la ciudadanía comenzó a tomar conciencia de la relación entre salud y alimentación, sobre todo en lo relativo a la obesidad. En consecuencia, los alimentos light empezaron a tener un auge imparable. Se publicitaban y vendían como alimentos a los que se les habían eliminado nutrientes, cuyo aporte excesivo podía tener efectos perjudiciales para la salud de los consumidores.

Toda una generación de nuevos alimentos cuyo contenido en grasas y azúcares había sido modificado comenzó a hacerse presente en el mercado. Hoy en día estos alimentos reciben diversas denominaciones: "light", “aligerados”, “ligeros”, "bajos en grasa", "bajos en azúcar", “sin azúcar” o "bajos en calorías".

Desarrollo de la investigación alimentaria

En los años noventa se llevaron a cabo importantes estudios e investigaciones sobre diferentes aspectos relacionados con el diseño y la elaboración de los alimentos light. Como consecuencia, la industria alimentaria tuvo que realizar un esfuerzo máximo para poder alcanzar el nivel de desarrollo tecnológico y productivo que la situación de mercado requería. Se analizaron los posibles sustitutos de la grasa, y por tanto también los cambios necesarios en el procesamiento de los alimentos para conseguir que fueran aceptados por parte de un consumidor más exigente y que sabía mucho mejor lo que quería.

El vertiginoso crecimiento de la industria alimentaria obligó a definir unos criterios relacionados con los alimentos light, lo que supuso un importante paso al frente en el etiquetado nutricional de los alimentos, algo que beneficia especialmente al consumidor.

En la actualidad, los alimentos light siguen presentes de manera destacada en el mercado, y cada vez son más numerosos y variados. La creciente preocupación por seguir una dieta equilibrada y el excesivo culto a la delgadez son algunas de las razones que explican el creciente consumo de este tipo de alimentos. Su adquisición no tiene lugar sólo durante la temporada estival (época de mayor preocupación por el aspecto físico) y muchos de ellos forman parte de la dieta habitual de un buen número de familias. Por ello, es de gran importancia que el consumidor sepa interpretar la información que le aporta el etiquetado nutricional, ya que existe una gran variedad de productos bajos en calorías y algunos de ellos en realidad no son tan ligeros como intentan parecer

Evolución del consumo

Cuando comenzaron a fabricarse alimentos light no se conocían tantos compuestos y sustitutos de grasas y azúcar como los que se conocen hoy en día. En los años 80, los alimentos más representativos y producidos dentro del grupo de los light eran las bebidas refrescantes “sin azúcar”, en las que se empleaba sacarina en lugar del azúcar común. Actualmente se dispone de muchos más edulcorantes. Se conocen diversas sustancias y aditivos que consiguen aportar a los alimentos light un sabor y una textura muy similar a las de sus equivalentes de referencia. Además, los procesos de fabricación, del mismo modo que los aplicados a cualquier otro tipo de alimento procesado, han avanzado de forma notable en los últimos años, por lo que la calidad en la elaboración de los alimentos light es elevada. Sin embargo, es el consumidor quien finalmente decide adquirir este tipo de alimentos según los considere necesarios en su alimentación o no.

Los alimentos light, elegidos para mejorar la salud
Según datos procedentes de la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares, realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), publicados en el Barómetro de Consumo de la Fundación Eroski de 2003, alrededor de un 6% de las personas encuestadas afirmó adquirir alimentos bajos en calorías para mantener la línea o mejorar la salud. De esta encuesta también se deduce que las mujeres son quienes más se preocupan por los temas relacionados con la alimentación, y por tanto las que más tienden a consumir este tipo de alimentos.

Así mismo, el Barómetro de Consumo de Fundación Eroski publicado en 2004 también muestra unas respuestas de gran interés en relación con este tema. Entre 7 y 8 de cada 10 consumidores dicen cuidar mucho o bastante su salud. En concreto, el 81% dice que sus hábitos alimenticios son saludables; el 70%, que hace lo posible por mantenerse en buen estado físico; el 53%, que le parece importante cuidar y realzar su aspecto físico; y el 46%, que controla sus hábitos alimentarios para mantener una buena figura. Una segunda razón que influye sobre los hábitos alimenticios y el mantenimiento del estado físico es la imagen personal que se proyecta: en torno a la mitad de los encuestados manifiesta mucho o bastante interés por cuidar y realzar su aspecto físico (53%) o por cuidar su alimentación con el fin de mantener una buena figura (46%).

Los alimentos light forman parte de la dieta habitual de un buen número de familias

Respecto a la preocupación de las personas sobre los alimentos que compra, la información de mayor consulta en las etiquetas de los alimentos sigue siendo la fecha de caducidad (67%), y aumenta significativamente la revisión de la lista de ingredientes (del 39% al 57%, en un año). Lo más relevante es que cada vez se examina más la información nutricional que aparece en las etiquetas de los alimentos (la que detalla la proporción de los diversos nutrientes: valor energético, grasa, proteína, hidratos de carbono, etc.) que en cuatro años pasa del 5% al 16%. Esta tendencia indica que el consumidor está cada vez más concienciado de la trascendencia de conocer las características más importantes de los alimentos que consume.

Analizar el etiquetado nutricional de los alimentos en general, y de los alimentos light en particular, compararlo con el de sus equivalentes no light, y observar si la reducción de energía es significativa o no, en relación con sus necesidades, teniendo en cuenta también el precio del alimento, es tarea exclusiva del consumidor. Pero, ¿sabe interpretar esos datos? ¿Adecúa el consumo de alimentos light a sus necesidades personales? ¿Necesita realmente recurrir habitualmente a alimentos light?

< Qué es un alimento light Pág. 29   Los light y la salud >

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