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El trigo alemán ecológico infectado con el pesticida cancerígeno nitrófeno se originó el pasado lunes 27 de mayo en un almacén de Macklemburgo-Pomerania, en la antigua República Democrática Alemana (RDA), donde se guardaban diversas sustancias químicas.
La empresa intermediaria de la comercialización del trigo ecológico, NSP, alquiló el almacén en octubre de 2001, y se sospecha que no fue desinfectado adecuadamente. La detección del nitrófeno en pienso, huevos y pollos ha obligado a sacrificar decenas de miles de aves y ha obligado a retirar además los correspondientes productos de sello ecológico.
El trigo contaminado era utilizado como pienso para granjas biológicas, sector que se ha visto fuertemente afectado y que ha visto cómo sus posibilidades en el mercado han perdido la confianza de los consumidores. Hasta ahora, la agricultura ecológica había sido considerada como solución para las carencias sanitarias de la gran industria agrícola y su comercio gozaba de una importante demanda debido a la aparición de crisis alimentarias como el mal de las "vacas locas".
Uno de los aspectos que se han puesto en evidencia tras la detección del nitrófeno, herbicida prohibido en Alemania desde 1990 y que ningún país de la UE utiliza actualmente, se refiere a los sistemas de análisis de los alimentos y los mecanismos de información. Las primeras sospechas de la existencia de pienso contaminado datan de noviembre de 2001, y la confirmación oficial no se ha dado hasta finales del pasado mes de mayo, según informa El País.
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