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El consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra (CPAEN) ha retirado la certificación de producción ecológica a la mitad de las partidas de maíz y soja pertenecientes a la última cosecha. Ante esta situación, los agricultores navarros han pedido una moratoria a la utilización de semillas modificadas genéticamente.
En total, el CPAEN ha encontrado en cuatro de las producciones ecológicas de maíz y soja navarras niveles superiores a 0,05% de transgenesia (contaminación transgénica). Los agricultores consideran que la tolerancia de transgenesia en cultivos ecológicos debe ser cero. En caso contrario, el efecto de contaminación puede extenderse de forma que se llegue a una situación en la que se haga difícil la coexistencia de los dos tipos de producción, informa El País.
Actualmente, España es el único país de la Unión Europea (UE) que no dispone de una moratoria de transgénicos, lo que hace posible que se cultiven semillas de maíz y soja modificadas genéticamente. La proximidad en los cultivos de Navarra de este tipo de producción con la ecológica facilita la contaminación a través, básicamente, de procesos naturales como la polinización.
La proximidad entre cultivos facilita la contaminación del maíz a través del viento, los insectos y los pájaros. En el caso de la soja la contaminación se produce a través del uso de semillas no etiquetadas como transgénicos aunque con presencia de trazas de contaminación. Y es que, según la legislación vigente, por debajo del 1% no es obligatorio etiquetar la contaminación de las semillas convencionales.
El CPAEN propone a los agricultores ecológicos iniciar un sistema de certificación de los productos que pueden estar contaminados genéticamente, como maíz, soja y colza. Esto permitiría, según el mismo diario, hacer un rastreo completo de todos los lotes que se comercializan.
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