Saltar el menú de navegación e ir al contenido
El Ministerio Federal de Protección de los Consumidores, Alimentación y Agricultura alemán ha asegurado que se ha reducido, en algunos casos, el contenido de acrilamida, sustancia presumiblemente cancerígena, en alimentos.
Tal y como anuncia el secretario de Estado del Ministerio citado, algunas empresas han presentado resultados alentadores en este sentido. Una de ellas, la Asociación Alemana de la Industria de Dulces (BDSI), ha anunciado que se ha llegado a reducir el contenido de acrilamida en dulces, galletas y otras "chucherías" en un 10% en la mayoría de los casos.
Según la BDSI, la clave está en la temperatura que se aplica al proceso de producción y en la selección de la materia prima. Sin embargo, la misma empresa asegura que los límites los impone la propia tecnología de proceso de producción. "Al llegar a 160-175ºC no hay margen, si no, el consumidor tendría que comer cartón en lugar de patatas fritas".
En total, los Estados federados han analizado unas 1.000 muestras de diferentes establecimientos comerciales. Así mismo, los productores de este tipo de alimentos, con elevados niveles de acrilamida, ya han sido advertidos por las autoridades competentes de modificar los procesos de producción. Esto iría acompañado por el establecimiento, por parte del Ministerio, de establecer las regulaciones correspondientes.
Pero no todo son datos positivos. Algunas asociaciones alemanas de protección de los consumidores solicitan que se hagan públicos los nombres de los fabricantes, empresas y productos y de los valores de acrilamida detectados en cada alimento. Algo que el Ministerio ha asegurado que no es viable debido a que aún no se ha podido comprobar con total certitud los efectos cancerígenos de la acrilamida.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI