Saltar el menú de navegación e ir al contenido
El Gobierno estadounidense ha denunciado la moratoria sobre la comercialización de organismos modificados genéticamente (OMG) que existe en la Unión Europea. Según EEUU, la UE pone trabas para la importación de estos productos, privación que interpretan como barrera no arancelaria.
Argentina, Canadá, Egipto y nueve países más han apoyado la denuncia estadounidense hacia la UE, donde desde 1988 está vigente una moratoria a la producción y venta de transgénicos, incluidos el maíz y la soja. En este sentido, Arantxa González, portavoz de comercio de la Comisión Europea, ha asegurado que existe en Europa, "desde octubre de 2002, un sistema para probar transgénicos que es claro, no discrimina y es transparente y ya hay 19 peticiones que están siendo examinadas".
Sin embargo, y según Robert Zoellick, representante de Comercio de EEUU, la UE ha instalado una barrera comercial que impide el uso global de la tecnología. A pesar de que EEUU acepta que la Organización Mundial de Comercio autorice la imposición de controles sobre productos por motivos sanitarios y de medio ambiente, denuncia que no se hayan dado pruebas científicas que justifiquen la moratoria en la importación de productos transgénicos.
Desde la UE, sin embargo, insisten en que "en Europa nos gusta la biotecnología y comemos productos transgénicos. Más que oponernos a la biotecnología, tenemos un sistema que antes de autorizar estos productos genéticamente modificados en el mercado queremos asegurarnos que nos no son nocivos para los consumidores", asegura González. La decisión comunitaria se basa en lo establecido en las reglas internacionales, que permiten a cada país adoptar una postura con respecto a estos productos.
"La Unión Europea no tiene ningún problema en permitir la venta de transgénicos en Europa sin antes asegurar que no son malos ni para los consumidores ni para el medio ambiente", insiste González. Esta decisión afecta de forma especial a EEUU, donde el 75% de las cosechas de soja, el 71% del algodón y el 34% del maíz que se producen son genéticamente modificadas, informa la BBC.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI