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La Oficina Internacional de Epizootias (OIE) confirma por segunda vez que no existen evidencias científicas sobre la posibilidad de que el síndrome respiratorio agudo (SARS) pueda relacionarse con enfermedades animales. La OIE trabaja en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para determinar el origen del virus. Por el momento, la OMS trabaja para intensificar las normas internacionales de salud.
Esta es la segunda vez que la OIE pone en duda la posibilidad de que el virus de la SARS pueda haberse transmitido a través de los animales. El pasado mes de abril, la OMS, la OIE y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) emitieron una información sobre la falta de información epidemiológica que sugiriera que el contacto con mercancías, productos o animales embarcados desde áreas afectadas por SARS hayan sido fuente de una infección por SARS.
Las organizaciones emitieron un comunicado después de que se formulara la hipótesis de que el SARS tenga un origen potencial en animales. En este sentido, la OMS concluía entonces que ninguna mercancía, producto o animal que llegan desde áreas afectadas por el virus presenten un riesgo para la salud pública. La OMS se comprometió entonces a continuar monitoreando la evolución del SARS, en colaboración con los Estados miembros y las organizaciones asociadas.
Normas internacionales de salud
La comunidad mundial de la salud ha hecho ya un adelanto a favor de una acción más rápida contra futuros brotes epidémicos de enfermedades infecciosas y otras amenazas para la salud pública internacional. En una resolución adoptada ayer se subraya a la autoridad de la OMS para verificar a través de todas las fuentes disponibles, tanto oficiales como extraoficiales, la aparición de brotes epidémicos y, en caso necesario, para determinar la gravedad de un brote mediante estudios in situ con el fin de asegurar que se adopten las medidas de control apropiadas.
La Asamblea ha propuesto la revisión del Reglamento Sanitario Internacional, publicado por primera vez en 1969, para que se extienda la notificación obligatoria a más enfermedades. "El SARS nos ha revelado la magnitud de los retos a los que nos enfrentamos. Estas nuevas medidas nos ayudarán a responder aún más eficazmente a la próxima amenaza de salud pública". Los Estados miembros han solicitado a la OMS que, "al revisar el Reglamento Sanitario Internacional, tenga en cuenta las pruebas científicas, las experiencias, los conocimientos y las lecciones aprendidas en la aplicación de medidas de respuesta al SARS", informa la OMS.
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