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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha organizado esta semana una reunión consultiva sobre investigación y desarrollo de una vacuna contra el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), con el fin de acelerar la labor de preparación y evaluación de la vacuna.
A pesar de los importantes progresos alcanzados, la mayoría de los expertos coinciden en que no podrá disponerse de la vacuna a tiempo si se produce una nueva epidemia antes de que acabe el año. Los más de 50 investigadores de 15 países han reafirmado la necesidad de una vacuna eficaz para el control del SRAS, algo que podría no estar disponible en caso de nuevos brotes este año. "Los esfuerzos para desarrollar una vacuna humana eficaz contra el SRAS son muy alentadores. Pero debemos estar listos para afrontar la aparición de nuevos brotes de SRAS", asegura el director general de la OMS.
Los expertos han mantenido esta semana una reunión en la que han repasado la información epidemiológica para poder desarrollar una vacuna eficaz, y han estudiado además cómo el coronavirus del SRAS causa la enfermedad en las personas. Los expertos han analizado otros aspectos como la variabilidad genética del coronavirus con el fin de identificar mejor vacunas futuras. Los expertos han tenido en cuenta además otros estudios de vacunas eficaces contra enfermedades animales provocadas por coronavirus relacionados con el SRAS.
Hasta ahora, los expertos han realizado pruebas con vacunas experimentales en animales con el fin de iniciar pruebas futuras clínicas en voluntarios humanos. La investigación podría continuar en enero de 2004 con la primera prueba clínica de la vacuna, pero los expertos no confían en tener una vacuna totalmente eficaz hasta dentro de unos dos años. Si no hay ningún brote de SRAS antes de la vacuna, la investigación seguirá el camino convencional, y no estaría lista hasta dentro de unos cuatro o cinco años.
Los expertos destacan la importancia de desarrollar una vacuna contra el SRAS lo más pronto posible. Para ello deben contar con la cooperación internacional. Además de las discusiones científicas, el grupo científico considera esencial aspectos como las patentes y cuestiones de propiedad intelectual, aspectos que podrían dificultar el desarrollo rápido de vacunas. Otros temas que han salido a la luz son consideraciones específicas reguladoras para la evaluación clínica de vacunas, según informa la OMS.
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