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Argentina ha iniciado algunas acciones destinadas a asegurar la calidad y la sanidad alimentaria de frutas y hortalizas. Estas acciones son fruto de un convenio suscrito por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCA) y la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires (GCBA).
Las acciones incluyen muestreos semanales de productos frutihortícolas, tareas de sensibilización en cadenas de supermercados y verdulerías y capacitación de inspectores, entre otras. Estas acciones tienen como marco el Sistema de Control de Frutas y Hortalizas Frescas (SICOFHOR), que el SENASA, junto a los productores y mercados mayoristas, viene implementando para mejorar la calidad de esos productos destinados al mercado interno.
Desde el año 2002, cuando se iniciaron las acciones, se ha preparado a un grupo de inspectores de GCBA en normas de etiquetado y rotulado de los productos con el fin de poder obtener su trazabilidad y procedimientos de muestreo. Estos inspectores han realizado, desde finales de 2003, una tarea de sensibilización en cadenas de supermercados y verdulerías en el ámbito de su jurisdicción poniéndolos al tanto de las exigencias normativas vigentes.
Los responsables de estas acciones han establecido y acordado los procedimientos operativos de muestreo para la implementación de acciones correctivas ante casos de incumplimiento de la normativa vigente entre los tres firmantes del acuerdo. Además, desde el pasado uno de noviembre de 2003 se realizan muestreos semanales de productos frutihortícolas en supermercados y comercios minoristas con el fin de detectar contaminantes químicos.
Estos controles se aplican a frutas cítricas y frutas de pepita para determinar residuos de plaguicidas y verificar el cumplimiento de la resolución del SENASA 256/03, que fija límites máximos y mínimos de residuos, prohibiciones y restricciones en plaguicidas. El convenio, aprobado por la Resolución del SENASA 493/01, establece la realización de acciones de control de forma progresiva con el fin de promover y verificar el cumplimiento de las buenas prácticas agrícolas en materia de uso de plaguicidas y reducir los eventuales riesgos de contaminación microbiológica.
El acuerdo suscrito destaca además la necesidad de garantizar y ofrecer la trazabilidad de todos los productos frutihortícolas que se encuentran en los comercios a lo largo de la cadena de producción y comercialización.
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