Saltar el menú de navegación e ir al contenido
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha formado un grupo de acción para vigilar la crisis, y ha enviado misiones de apoyo técnico a los países afectados por el brote de gripe aviar. Según la FAO, la enfermedad supone un peligro para los medios de subsistencia rurales, la producción y la salud humana.
En el actual brote de gripe aviar detectado en Asia, la FAO calcula que se han eliminado, hasta el 2 de febrero, unos 45 millones de aves. Esta cifra supone poco más del 1% del inventario completo de la región, pero las repercusiones pueden ser especialmente devastadoras en Tailandia, donde la industria depende mucho del comercio. Para intervenir contra el brote de gripe aviar, la FAO ha establecido un grupo técnico de acción sobre la gripe aviar, dirigido por el Servicio de Sanidad Animal, ubicado en Bangkok, con el fin de vigilar de cerca la situación actual de Asia, proporcionar a las oficinas descentralizadas de la FAO y a los países miembros el apoyo técnico para afrontar la crisis y facilitar la comunicación entre las organizaciones internacionales.
La organización internacional prevé la preparación de otras misiones, como la ayuda a mejorar la capacidad de los laboratorios para diagnosticar la enfermedad; fortalecer la capacidad de los países de realizar investigación de campo; iniciar la cartografía de los brotes para prever pautas de propagación; informar a los consumidores sobre la manipulación correcta de los alimentos y ofrecer asesoramiento sobre la manipulación de las aves enfermas. Estas misiones se completan con una iniciativa regional para mejorar la vigilancia epidemiológica y supervisar la gripe aviar en la región.
Expertos reunidos en Roma los días 3 y 4 de febrero acordaron que una estrategia de vacunación selectiva de las aves de corral expuestas a contagio podría ser necesaria en los países gravemente afectados por la epidemia de la influenzia aviar. Según los expertos, el sacrificio de los animales ya infectados sigue siendo la medida más oportuna, pero la vacunación (utilizada junto a otras medidas de control y de vigilancia adecuadas) podría ser necesaria para reducir la incidencia de nuevos casos y de la carga viral presente en el ambiente y, por tanto, reducir las posibilidades de que el virus ataque a los humanos.
Según la FAO, la gripe aviar también representa un grave peligro para la salud humana. Aunque se trate de una zoonosis originaria de los animales, es capaz de transmitirse a las personas por contacto directo con aves infectadas. Sin embargo, incluso cuando hay brotes fuertes, el virus pocas veces afecta a muchas personas.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI