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El Ministerio de Sanidad y Consumo ha firmado un convenio de colaboración con UNICEF para promover la lactancia materna y prevenir los trastornos provocados por el déficit de yodo tanto en mujeres embarazadas como en niños. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el déficit de yodo es la primera causa mundial de retraso mental y parálisis cerebral evitable.
Ana Pastor, ministra de Sanidad, destaca la importancia de intensificar los programas de lactancia materna, "imprescindible para un adecuado desarrollo del niño y con indudables beneficios para las madres, puesto que supone una protección frente al cáncer de mama, cáncer de ovarios y la osteoporosis". La promoción de la lactancia materna se incluye en el Programa Integral de salud Materno-Infantil, aprobado por acuerdo del Consejo Interterritorial en junio de 1990.
A pesar de que este programa viene desarrollándose desde entonces, la OMS y UNICEF han alertado de la necesidad de revisar los planteamientos de los programas de lactancia materna, con el fin de mejorar sus indicadores. En la misma línea, el programa europeo EURODIET recomienda realizar nuevos planes de acción que permitan intensificar la lactancia materna. Según datos de la Encuesta Nacional de Salud 2001, sólo el 23,6% de las madres dan de mamar a sus hijos durante 6 meses y un 60,8% limitan la lactancia materna a sólo 6 semanas.
Déficit de yodo
El convenio incluye también la prevención de los trastornos por déficit de yodo. La erradicación de estos trastornos constituye una prioridad mundial en Salud Pública por sus consecuencias sobre el desarrollo cerebral de los niños que nacen en zonas donde existe un déficit de este mineral. La principal y casi exclusiva fuente de yodo son los alimentos de origen marino. En la actualidad, existe déficit de yodo más o menos intenso en casi todos los países de Europa Occidental.
España ratificó la necesidad urgente de erradicar el déficit de yodo antes del año 2000. La Asamblea General de las Naciones Unidas en su sesión especial dedicada a la infancia en mayo de 2002 decidió aprobar una moratoria para su cumplimiento hasta 2005. El Congreso de los Diputados aprobó una proposición no de Ley en 2000 con la finalidad de corregir el problema. Ahora, Sanidad ha propuesto recomendaciones, aprobadas por el Consejo Interterritorial del SNS a finales de 2003, entre las que se incluyen la promoción del consumo de sal yodada, la ingesta de otros alimentos enriquecidos con yodo como el pescado de mar, los lácteos, el pan o el agua y el uso de sal yodada en los comedores escolares de todas las comunidades autónomas.
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