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La Convención de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) del 2001, que ya ha entrado en vigor esta semana, marca el inicio de un trabajo internacional para eliminar del mundo a los PCBs, dioxinas y furanos, así como nueve plaguicidas altamente peligrosos.
Según el director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), bajo cuyos auspicios fue adoptada la Convención, "la Convención salvará vidas y protegerá el ambiente natural mediante la prohibición de la producción y uso de algunos de los productos químicos más tóxicos que conoce la humanidad". Según el PNUMA, de todos los contaminantes descargados al medio ambiente por las actividades humanas todos los años, los COPs se encuentran entre los más peligrosos.
Así, durante décadas estos productos químicos altamente tóxicos han matado y enfermado a los seres humanos y la fauna causándoles cánceres y afectando su sistema nervioso. Por ello, los Gobiernos tienen previsto buscar acciones contra los COPs en Punta del Este, Uruguay, durante la primera semana de mayo de 2005. Algunos de los objetivos de este encuentro son reducir o eliminar los productos químicos carcinógenos conocidos como dioxinas y furanos; proveer asistencia a los países que se encuentran en regiones palúdicas para sustituir el DDT por alternativas más seguras; apoyar esfuerzos realizados por cada gobierno nacional para desarrollar un plan nacional de aplicación; medir y evaluar los cambios en los niveles de COPs en el medio ambiente y en los sers humanos y establecer un comité de revisión de los COPs para evaluar productos químicos y plaguicidas adicionales a ser añadidos a la lista inicial de 12 COPs.
Además de prohibir el uso de estas sustancias, el tratado se centra en la limpieza de las acumulaciones de existencias no deseadas y obsoletas de plaguicidas y productos químicos tóxicos que contienen COPs. Actualmente, existen vertederos que contienen tóxicos de los años cincuenta, sesenta y setenta que se están descomponiendo, lixiviando productos químicos en los suelos y contaminando los recursos hídricos y la vida silvestre. Según el PNUMA, los COPs son compuestos altamente estableces que pueden permanecer por años o décadas antes de descomponerse. Circulan a través de un proceso conocido como el "efecto del saltamonte" ya que pueden ser transportados a través de la atmósfera a regiones lejos de la fuente original.
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