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El Ministerio de Sanidad y Consumo ha presentado la Estrategia NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) que tiene como objetivo mejorar los hábitos alimenticios e impulsar la práctica regular de la actividad física entre todos los ciudadanos, poniendo especial atención en la prevención durante la etapa infantil y juvenil.
Para luchar contra la obesidad, que afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Estrategia NAOS pretende ser un marco en el que se encuadren intervenciones destinadas a promover una nutrición saludable y a fomentar la práctica del ejercicio físico. Se ha formado una plataforma de más de 80 organizaciones, entre las que se incluyen universidades, escuelas universitarias, colegios profesionales, sociedades científicas, fundaciones y asociaciones.
La Estrategia incluye acciones dirigidas a toda la población pero, dado el problema específico en España, la prioridad para la prevención de la obesidad se centra en los niños y los jóvenes, cuyos hábitos alimentarios y de actividad física no están aún consolidados y pueden modificarse. Los objetivos principales que se van a desarrollar a través de la Estrategia NAOS son fomentar políticas y planes de acción destinados a mejorar los hábitos alimentarios y a aumentar la actividad física entre la población, a la vez que sensibilizar del impacto positivo que estas prácticas tienen para su salud.
También está previsto colaborar con las empresas del sector alimentario para promover la producción y distribución de productos que contribuyan a una alimentación más sana y equilibrada; y sensibilizar a los profesionales del SNS para impulsar la detección sistemática de la obesidad y el sobrepeso, y adoptar una actitud preactiva en su prevención. Debido a la naturaleza multifactorial de la obesidad, la Estrategia recoge una serie de ámbitos de intervención, basados en recomendaciones, acuerdos voluntarios, autorregulación y, en algunos casos, en iniciativas normativas. Estos ámbitos son los siguientes: familiar y comunitario, escolar, empresarial y sanitario.
Comedores escolares
Se incidirá de forma especial en los comedores escolares, ya que el 20% de los niños realiza, durante cinco días a la semana, su comida principal en el centro de enseñanza, porcentaje que aumenta hasta el 32% en el grupo de edad de 2 a 5 años. En este sentido, el Ministerio de Sanidad y Consumo está elaborando, en colaboración con el Ministerio de Educación y Ciencia, un proyecto de Real Decreto en el que se incluirán, entre otras cosas, los requisitos de construcción, diseño y equipamiento de estas instalaciones; los requisitos de conservación, almacenaje y exposición de los alimentos; los requisitos que deben reunir los menús, incluida la información diaria a los padres; así como los mecanismos de evaluación y seguimiento de los comedores escolares.
Industria alimentaria
Cobra especial importancia la firma de seis convenios de colaboración entre el Ministerio de Sanidad y Consumo y el sector privado para su puesta en marcha. Así, la Confederación Española de Organizaciones de Panadería (CEOPAN) se compromete a la reducción progresiva del porcentaje de sal utilizado en la elaboración del pan, que pasaría del 2,2% actual al 1,8% en cuatro años, lo que hará del pan español uno de los menos salados de Europa. La Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos (ANEDA) se comprometen a no instalar máquinas expendedoras de comidas y bebidas en lugares de fácil acceso para alumnos de enseñanza Infantil y Primaria, ya que existe el riesgo de que los niños abusen del consumo de alimentos con un alto contenido energético pero un bajo valor nutricional.
Del mismo modo, se comprometen también a eliminar la publicidad de esas máquinas para no incitar al consumo de determinados productos; a incluir productos que favorezcan la alimentación equilibrada en detrimento de aquellos con un alto contenido en sal, azúcar o grasas; y a publicar guías de buenas prácticas dirigidas a los profesionales del sector (para indicar qué productos no deben incluirse en las máquinas de los colegios) y a las asociaciones de padres.
La Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) impulsará la inclusión de información nutricional en las etiquetas (julio de 2005) y favorecerá la comercialización de productos infantiles con mayor proporción de ácidos grasos insaturados y baja proporción de ácidos grasos trans, así como las gamas de productos bajos en sal, grasas y azúcares. La industria alimentaria estudiará también el uso de porciones, de forma que no fomenten un consumo excesivo de calorías, y trabajará para reducir paulatinamente el contenido calórico de los productos alimenticios en el mercado. En relación con el sodio, la industria elaborará un plan para disminuir la presencia de este elemento en aquellos alimentos que más lo aporten a la ingesta de la población.
Por último, desarrollará un Código de Autorregulación en Publicidad y Marketing, de aplicación inmediata. En este código, se regulará la publicidad y el marketing de alimentos y bebidas destinados a niños menores de doce años, las franjas horarias de emisión, el modo de presentación de los productos y la promoción. Asimismo, patrocinará eventos deportivos y trabajará en la promoción de la actividad física.
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