Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Varias empresas han presentado a la organización ecologista Greenpeace la documentación que garantiza que no usan ingredientes transgénicos en sus productos. Actualmente, la legislación europea de etiquetado, que entró en vigor hace poco más de un año, obliga a que fabricantes y distribuidores etiqueten los alimentos que contienen ingredientes transgénicos.
La ampliación de empresas que no venden alimentos transgénicos es, para Juan-Felipe Carrasco, responsable de la campaña de transgénicos de Greenpeace, «un paso fundamental para los ciudadanos españoles, que disponen ahora de un mayor número de productos que pueden consumir sin temor a estar ingiriendo derivados de cosechas transgénicas».
A pesar de todo, Greenpeace critica que la normativa no obligue a etiquetar los derivados animales, lo que implica que los ciudadanos siguen sin saber si la carne, la leche o los huevos que ingieren provienen de animales alimentados con transgénicos que han sido cultivados con impacto social y ambiente. Según los responsables de la organización, el 80% de los transgénicos se utiliza para producir piensos.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI