Saltar el menú de navegación e ir al contenido
La no declaración de ciertos aditivos o la mención de indicaciones no autorizadas son algunas de las irregularidades más frecuentes

La mayor parte de las infracciones detectadas en los controles de los alimentos se refieren a defectos en el etiquetado, a una falta de información al consumidor o al uso de menciones no autorizadas, principalmente debido a fines publicitarios. Así se puso de manifiesto ayer en la mesa redonda sobre promoción de la calidad y prevención del fraude, que se celebró en el marco de la I Jornada de Calidad Alimentaria en la Comunidad de Madrid.
«La no declaración de ciertos aditivos, la mención de indicaciones no autorizadas, la comercialización de productos por debajo de la talla reglamentaria -en el caso de los pescados-, son irregularidades de lo más frecuente», dijo el responsable del área de Calidad Alimentaria de la Comunidad de Madrid, Santiago Moreno.
En este sentido, la subdirectora general de Planificación Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Isabel Bombal, señaló que la Mesa de Coordinación de Calidad Alimentaria, en la que están presentes las comunidades y la Administración central, trata de homogeneizar los criterios en esta materia, ya que, en ocasiones, no se aplican las normas por el mismo rasero.
Por su parte, el presidente del Consorcio del Jamón Serrano, Julio Tapiador, reclamó un cambio en la normativa de calidad de los embutidos crudos y también en la de los jamones cocidos, puesto que «están obsoletas» porque en ellas se reconoce que el chorizo sólo se obtiene de productos procedentes del porcino o vacuno, pero no de aves.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI