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Este transgénico, no autorizado en la UE, entró el año pasado de manera ilegal en el territorio comunitario
La Comisión Europea ha reclamado nuevamente, y ya van tres veces, a la compañía estadounidense de organismos modificados genéticamente (OMG) Syngenta que envíe a Bruselas un método fiable de detección de la presencia del maíz transgénico BT-10, un OMG no autorizado en la UE que el año pasado entró de manera ilegal en el territorio comunitario.
Esta nueva demanda del comisario de Salud y Protección de los Consumidores, Markus Kyprianou, a Syngenta se produce después de que el laboratorio de referencia de la UE para OMG manifestara sus «preocupaciones» por no poder asegurar totalmente la ausencia de este maíz transgénico.
En abril del año pasado, las autoridades comunitarias detectaron la presencia del maíz BT-10 en varios Estados miembros, por lo que se puso en marcha una medida de precaución que obligó a que todas las importaciones de este tipo de productos desde EEUU estuvieran acompañadas por un informe analítico que demostrara que no contenían dicho OMG.
La compañía estadounidense aseguró a Bruselas que estaba trabajando en un método de detección de su maíz completamente fiable y, desde entonces, la Comisión ha venido demandando a Syngenta datos para poder detectar la presencia del BT-10.
Según el Ejecutivo comunitario, a día de hoy los científicos europeos alegan que las pruebas para determinar la presencia de este maíz no excluyen el «falso negativo». Asimismo, han constatado que la información que facilitó Syngenta recientemente era «incoherente» con la suministrada en un primer momento.
En base a estas dudas, Kyprianou ha pedido a la compañía que «clarifique la situación lo antes posible con toda la información necesaria».
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