Saltar el menú de navegación e ir al contenido
La FAO advierte que la falta de una gestión coherente de los recursos genéticos de la pesca se está convirtiendo en un serio problema
La información sobre los recursos acuáticos es irregular, y la aplicación de la genética en la pesca de captura y la acuicultura ha sido hasta ahora limitada, según un informe que acaba de presentar la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Según este organismo, cerca de mil especies marinas y de agua dulce se capturan cada año, mientras que 236 especies de peces, invertebrados y plantas se crían en piscifactorías.
Los recursos genéticos ayudan, en el mar, a determinar la productividad de las poblaciones de peces y su adaptabilidad a presiones medioambientales, tales como el cambio climático y el desarrollo humano. En la acuicultura, estos recursos afectan al rendimiento de los peces de cría, ayudan a los piscicultores a cubrir la demanda de los consumidores, e incluye influyen en la forma en que los peces de cría y sus parientes en libertad interaccionan en la naturaleza.
Por todo ello, los expertos de la FAO mantienen que contar con información más detallada sobre los recursos genéticos marinos permitirá a los responsables de gestión de la pesca tener una visión mucho más precisa del estado de las poblaciones de peces. Una de las mayores posibilidades de la genética en acuicultura es que puede satisfacer la creciente demanda mundial de pescado, teniendo en cuenta que para 2030 se necesitarán 40 millones de toneladas de pescado adicionales cada año para cubrirla.
Actualmente la acuicultura suministra el 44% de todo el pescado que se consume, aunque existen dudas sobre si será posible mantener esta cifra. Por este motivo la FAO solicita prestar mayor atención a los recursos genéticos acuáticos y a la selección de variedades mejores y más eficaces para la cría.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI