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Esta iniciativa, llamada BIODET, pretende aumentar el nivel de seguridad alimentaria de los consumidores
El centro tecnológico agroalimentario AINIA ha organizado en la sede de la Fundación Comunidad Valenciana-Región Europea una reunión de expertos en el marco del proyecto europeo BIODET (Red de Aplicación de Biosensores para la Detección de Pesticidas en Frutas y Verduras).
Las frutas y verduras frescas pueden presentar restos de plaguicidas. Por eso, se han definido los Límites Máximos de Residuos (LMR), los cuales representan la concentración máxima permitida de un plaguicida en un determinado producto.
Según AINIA, el principal objetivo del proyecto BIODET es aumentar el nivel de seguridad alimentaria del consumidor a través de una mayor transferencia de los resultados de investigación en biosensores a los usuarios finales. Se trata de colaborar para aplicar estos biosensores con el fin de detectar la existencia de pesticidas en frutas y verduras.
Tradicionalmente, las pequeñas y medianas empresas han subcontratado los controles de plaguicidas a laboratorios externos de análisis físico-químico, lo que representa un gran coste para ellas. Los sistemas basados en biosensores se presentan como una alternativa para llevar a cabo dichos controles de una forma automática, rápida y más económica.
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