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Esta técnica permite aumentar el valor añadido de los alimentos, así como su vida útil
El centro tecnológico agroalimentario Ainia está desarrollando un proyecto basado en tecnologías de fluidos supercríticos para poder llevar a cabo procesos de microencapsulación alimentaria que permitirán aumentar el valor añadido de los alimentos, así como su vida útil.
Esta técnica consiste en la protección de principios activos para su posterior microencapsulación y su aplicación en alimentos. «Estas microcápsulas están compuestas de un núcleo que contiene sustancias activas, envueltas por una delgada capa de protección, que permite que se produzca una liberación gradual de los agentes activos (Omega 3, lactosa, sustancias bioactivas, etc.) sobre los alimentos», explica Ainia en una nota.
Un buen ejemplo es el ácido ascórbico (vitamina C), ampliamente empleado en gran variedad de productos alimenticios por sus efectos antioxidantes y como suplemento vitamínico. «El problema es que es poco estable en los alimentos porque se oxida fácilmente, de ahí la conveniencia de su microencapsulación», afirma Ainia.
El proyecto que se está desarrollando consiste en proteger, a través de la microencapsulación, los principios activos de uso alimentario, con el objetivo de aumentar su seguridad, calidad, conservación e incluso conseguir nuevas utilidades del producto.
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