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El trabajo compara los efectos del abono mineral tradicional con el de restos de pimiento y melón
Un estudio financiado por la Consejería de Agricultura y Agua del Gobierno de Murcia y desarrollado por la Universidad Politécnica de Cartagena y la Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam) asegura que la fertilización de parcelas de cultivo de brócoli del Campo de Cartagena con restos de pimiento y melón ha conseguido disminuir los niveles de nitratos entre un 80% y un 95%. Estos resultados superan de manera amplia los obtenidos en parcelas tratadas con fertilización mineral.
Se trata de una de las conclusiones más destacables del "Estudio comparativo entre valorización de restos vegetales y fertilización mineral para la protección del Mar Menor". El trabajo compara los efectos de la fertilización mineral tradicional con la de restos de pimiento y melón. Los resultados del mismo serán trasladados a los agricultores, a través de Fecoam y las Oficinas Comarcales Agrarias de la Consejería, para dar cumplimiento a los objetivos de concienciación social en esta materia.
Las conclusiones destacan también las ventajas para el agricultor derivadas de la incorporación de los restos vegetales antes señalados, tales como el incremento de la materia orgánica en las parcelas. Este es un indicador clave de la calidad del suelo, tanto en sus funciones agrícolas como ambientales, que conlleva mayor captura de carbono (que repercute en el aumento de la calidad del aire) y mayor actividad biológica. La materia orgánica mejora además las propiedades físicas, como son la estabilidad estructural, la infiltración del agua y la capacidad de retención de ésta. También mejora la porosidad y el intercambio gaseoso, a la vez que disminuye la compactación, la escorrentía y la erosión del suelo. El reciclaje de nutrientes orgánicos permite además reducir los costes de fertilización, con el consiguiente ahorro económico.
La presencia de nitratos en los cultivos preocupa de forma especial por sus efectos para la salud humana y el medio ambiente. El Mar Menor está declarado Zona Vulnerable a los nitratos. Por lo tanto, la fertilización con residuos vegetales podrá contribuir a disminuir las aportaciones por escorrentías que afectan a la laguna del Mar Menor. "Se podrían reducir los insumos de fertilización nitrogenada con el desarrollo de un buen programa de fertilización adaptado a las necesidades de las plantas", destaca el estudio.
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