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El hallazgo ofrece oportunidades para reforzar el comportamiento vegetal ante la escasez de agua y podría tener impacto en la biotecnología agrícola
En la respuesta de las plantas ante situaciones de sequía juega un papel crucial la hormona ácido abscísico (ABA), encargada también de regular su crecimiento y desarrollo. Desde su descubrimiento, hace más de 40 años, numerosos grupos de investigación han tratado de dilucidar su proceso de señalización. Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha participado en un trabajo, publicado ahora en "Nature", en el que se establece el módulo mínimo de señalización de la hormona.
El conocimiento del mecanismo de acción de esta hormona ofrece muchas oportunidades para reforzar la respuesta de las plantas ante la escasez de agua y podría tener impacto en la biotecnología agrícola. "Al igual que un mensaje debe encontrar un receptor para ser entendido, la planta dispone de receptores del ABA que, al interaccionar con ella, reciben el mensaje de estrés hídrico y ponen en marcha una compleja respuesta adaptativa", explica el investigador Pedro Rodríguez Egea, que trabaja en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas Eduardo Primo Yúfera (centro mixto del CSIC y la Universidad Politécnica de Valencia).
El módulo descubierto por los científicos se concreta en cuatro componentes (el receptor de la hormona, proteínas fosfatasa de tipo 2c, quinasas de la familia SnRK2 y factores de transcripción tipo ABF/AREB), que la planta emplea para percibir el aviso de la hormona sobre la escasez de agua y transmitir esa señal hasta el genoma vegetal.
Esta investigación se suma a un estudio anterior, realizado en colaboración con el grupo del investigador José Antonio Márquez, del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, que fue publicado también en la revista "Nature" el pasado 9 de noviembre. Este primer trabajo describe la estructura tridimensional (a escala atómica) de uno de los receptores de la hormona ABA, PYR1, crucial para desencadenar la respuesta de la planta ante la sequía.
Rodríguez Egea concluye que los resultados obtenidos en ambos estudios permitirán plantear abordajes fitosanitarios contra la falta de agua bien por la activación de receptores por moléculas sintéticas, unos fármacos contra la sequía, o bien por la desactivación de los reguladores negativos de la señalización hormonal o el reforzamiento de los positivos.
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