Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal: Seguridad alimentaria


Estás en la siguiente localización: Portada > Seguridad alimentaria > Normativa legal

Tipos de contenidos: Seguridad alimentaria

Concurso Interescolar
Λ

Derechos y obligaciones del turista

  • Autor: Por JUAN RAMÓN HIDALGO MOYA
  • Fecha de publicación: 27 de agosto de 2002

El usuario de servicios turísticos tiene el derecho a formular quejas y reclamaciones. Así lo establece la normativa vigente, la cual detalla, al mismo tiempo, las obligaciones que debe cumplir. De la observación de ambos en los servicios de restauración, probablemente los de mayor consumo en la época estival, va a depender buena parte de la calidad ofertada.

Derechos y obligaciones del turista

Ante cualquier problema inesperado solemos preguntarnos: ¿y ahora, qué? El caso es, sin embargo, que todo usuario tiene derecho a reclamar ante un servicio o un producto que no se ajusta a la calidad o prestaciones que se le presuponen. La norma, que no admite excepciones, incluye los servicios turísticos y, entre ellos, a los de restauración. No obstante, y pese a la existencia de derechos debidamente legislados, el turista-consumidor suele desconocer los mecanismos que la norma ha puesto al alcance de la mano para resarcirse de un servicio mal prestado o en condiciones que no se ajustan al nivel de calidad esperado.

Las diferentes normativas autonómicas, que son las competentes exclusivas en materia de turismo, determinan los derechos de los consumidores en sus respectivos territorios. En ellas se detallan los derechos básicos del turista-consumidor.

Derechos básicos

Los derechos básicos del turista, en su calidad de consumidor, conjugan en el caso de los de hostelería, la prestación de un servicio como tal y la puesta a disposición de unos productos (alimentos) que deben respetar unas normas mínimas de seguridad y de calidad legalmente preestablecidas que, de no respetarse, acarrean consecuencias sancionadoras para los titulares de los establecimientos donde se ha producido la prestación del servicio contratado. Entre los derechos básicos cabe destaca el de formular quejas y reclamaciones, pero también el derecho a la intimidad y a la tranquilidad, a la seguridad y a la calidad de los bienes y servicios adquiridos, además de a recibir información.

Obligaciones

Todo derecho, y la reclamación efectiva del mismo, exige como requisito básico el cumplimiento de una serie de deberes u obligaciones por quien pretende exigir el cumplimiento del mismo. Así la normativa turística establece que en el disfrute de los servicios turísticos contratados, todo usuario tiene la obligación de pagar el precio de los servicios contratados, sin que la presentación de una queja o reclamación le exima, en ningún caso, de esta obligación. De la misma forma, exige la observancia de las prescripciones y reglas de régimen interior que se establezcan en los establecimientos turísticos a los que acceda para degustar una copa o una suculenta comida; y las normas de higiene, educación y buenas costumbres hacia el resto de los usuarios y del personal de las empresas turísticas que le presten sus servicios.

Entre las obligaciones que se le imponen al usuario está aquélla que trata de solucionar los problemas de la forma más rápida y satisfactoria posible para ambas partes, y que le exige comunicar lo más pronto posible al prestador del servicio las quejas y reclamaciones y, a ser posible, durante su disfrute. El incumplimiento de esta obligación por parte del usuario le puede limitar su derecho a reclamar sobre alguna cuestión que pudo solucionarse en el mismo momento en que se estaba produciendo.

Por ejemplo, si observa durante la comida, y concretamente en su plato un "objeto extraño no identificado" debe formular su reclamación lo antes posible a fin de que le sustituyan el "plato defectuoso" por otro que ofrezca mayores garantías. Será más complicado demostrar, acreditar y reclamar con posterioridad a su salida del restaurante. La reclamación inmediata ya no es un derecho del turista-consumidor, sino una obligación, que de no cumplimentarse le perjudicará. ¡Más vale reclamar que callar!

Paginación dentro de este contenido

  •  No hay ninguna página anterior
  • Estás en la página: [Pág. 1 de 3]
  • Ir a la página siguiente: El derecho a reclamar »



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto