Saltar el menú de navegación e ir al contenido
El Reglamento incluye tres categorías:
De todas ellas, únicamente la primera está enumerada en el Anexo del Reglamento comunitario, y podrán utilizarse siempre y cuando se ajusten a las condiciones fijadas en la norma, dejen a salvo ciertas normas transitorias y no sean modificadas en un futuro, dado que cabe la posibilidad de que sean eliminadas o que sean incorporadas nuevas declaraciones.
En cuanto a las declaraciones de propiedades saludables, distintas de las relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños, que hayan sido objeto de evaluación y autorización en un Estado miembro, antes de la entrada en vigor del Reglamento de referencia, la norma establece un plazo de comunicación de hasta el 31 de enero de 2008 para que cada uno de los Estados miembros faciliten a la Comisión dichas declaraciones, acompañadas por un informe en el que se evalúen los datos científicos que respaldan tal declaración. La industria alimentaria únicamente podrá utilizar tales declaraciones si han sido autorizadas por la Comisión mediante la adopción de una Decisión.
Por lo que respecta a las declaraciones de reducción del riesgo de enfermedad y declaraciones relativas al desarrollo y la salud de los niños, únicamente permitirá su utilización cuando se hayan autorizado de conformidad con el procedimiento individualizado, caso por caso, su inclusión en una lista comunitaria.
Las llamadas declaraciones nutricionales o de contenido son las que afirman, sugieren o dan a entender que un alimento posee propiedades nutricionales benéficas específicas por razón de su aporte energético (valor calórico) o por los nutrientes u otras sustancias que contiene o no contiene (por ejemplo, bajo en calorías, sal o azúcar o rico en vitaminas, fibra o proteínas).
Las declaraciones de propiedades saludables dan a entender que existe una relación entre una categoría de alimentos, un alimento o uno de sus componentes y la salud. La publicidad está llena de ejemplos de este tipo de declaraciones que se refieren a alimentos que, por contener un determinado ingrediente, son buenos para las defensas del organismo o ayudan a reforzar nuestra salud o a reducir el colesterol.
Las declaraciones de reducción del riesgo de enfermedad afirman que el consumo de un alimento o de uno de sus constituyentes reduce significativamente un factor de riesgo de aparición de una enfermedad (como, por ejemplo, anuncios o etiquetas de alimentos que afirman que disminuye el riesgo de padecer isquemia coronaria o accidentes cerebro-vasculares).
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI