Saltar el menú de navegación e ir al contenido
La calidad de los productos alimenticios se está convirtiendo en una de las mayores preocupaciones de los consumidores europeos. Se trata, según Robert Raeber, presidente de la Confederación de Industrias de la Alimentación y de Bebidas (CIAA) comunitarias, de una de las principales misiones de las industrias dedicadas a alimentación. Pero supervisada por un comité científico europeo independiente según David Byrne, comisario europeo de Salud Pública.
La III Cumbre Alimentaria, celebrada en Bruselas los días 11 y 12 de abril, ha servido a estas empresas para demostrar cuáles son los esfuerzos que llevan a cabo desde este sector para recuperar la confianza de los consumidores. Se trata, según Raeber, de garantizar la seguridad de los productos alimenticios a partir del apoyo legal de normas y directivas comunitarias eficaces, teniendo en cuenta siempre las exigencias de los consumidores y las principales demandas de seguridad de los alimentos.
David Byrne, comisario europeo de Salud Pública, destacó en su conferencia "Hacia una mayor calidad de los productos alimenticios" la importancia del papel que juega en el aspecto de seguridad alimentaria la actual Política Agrícola Europea (CAP, en sus siglas inglesas). Según Byrne, las próximas actuaciones comunitarias deben ir encaminadas a la recuperación de la confianza, mermada tras la aparición de las últimas crisis alimentarias, especialmente la encefalopatía espongiforme bovina (EEB).
La creación, dentro la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), de un comité científico independiente debe ser un punto clave en la recuperación de esta confianza, asegura Byrne. El objetivo de este grupo de expertos es disponer de un sistema de información de alerta rápida sobre riesgos alimentarios. El comisario de Salud Pública insiste en la importancia, a la hora de informar al consumidor, del papel que deben jugar las industrias alimentarias.
Medidas para una mayor calidad de los alimentos
Esta visión coincide con la aportada por Franz Fischler, responsable europeo de Agricultura, que asegura que la evolución de la producción agrícola europea en los últimos treinta años ha sufrido cambios importantes. Uno de los aspectos más representativos es el sistema de producción, que ha pasado de una producción de pequeña a gran escala. Prueba de ello es el incremento de las exportaciones de estos productos de Europa que suponen actualmente el 38% del total de exportaciones. Fischler, en este punto, asegura que un aumento de la producción no debe estar reñido con el concepto de calidad.
Los consumidores demandan, cada vez más, mayor información sobre los productos que adquieren. Por este motivo, Fischler destaca la importancia del etiquetado de los alimentos. Y remarca con especial énfasis el etiquetado de productos ecológicos, de organismos genéticamente modificados (OGM) y de aquellos que responden a Denominaciones de Origen. En este último caso, la Comisión Europea ha presentado, hace tres semanas, algunas propuestas para ofrecer nombres específicos de productos regionales.
La calidad de la producción agrícola es posible, según Fishchler, a través de la cooperación entre ganaderos y el sector industrial encargado del procesamiento. Para llevar a cabo un control de las diferentes partes implicadas dentro de la cadena alimentaria es necesario que las autoridades políticas aprueben una normativa comunitaria que garantice la seguridad de los alimentos que consumimos. "No debemos olvidar que es el consumidor el que decide si un producto es de calidad o no", asegura Fischler.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI