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Si algún elemento ha marcado un antes y un después en seguridad alimentaria en España, aexcepción de la crisis del aceite de colza, ha sido la irrupción de las 'vacas locas' en los escenarios de consumo. El impacto causado por los primeros animales enfermos, una vez tomadas las medidas correctoras tanto en la Administración como en los distintos sectores implicados, se ha ido diluyendo hasta alcanzar una cierta normalidad. Los niveles de ventas actuales, según Confecarne, apenas difieren de los niveles previos a la crisis.
Josep Collado es cosecretario de Confecarne, la patronal española del sector cárnico. Confecarne (Confederación de Organizaciones Empresariales del Sector Cárnico de España), es la organización más representativa del sector cárnico; agrupa a la Asociación de Industrias de la Carne de España (AICE) y la Federació Catalana de Industries de la Carn (FECIC). Forman parte de ella más de 1.200 empresas, que emplean a unos 45.000 trabajadores. Josep Collado, cosecretario de la organización empresarial, afirma en esta entrevista que el sector se ha recuperado ya de las consecuencias de las 'vacas locas', una crisis que marcó «un punto de inflexión» en nuestro país en todo lo relacionado con la seguridad alimentaria. El consumidor, dice Collado, «puede tener la seguridad de que no existen vacas alimentadas con piensos animales», el principal elemento difusor de la enfermedad animal.
Confecarne agrupa sectores distintos, como el vacuno y el porcino. ¿No hay conflictos?
No, cada subsector tiene temas específicos y no hay conflictos internos. Aunque a veces unos son clientes y otros proveedores. Pero son dos facetas; se puede trabajar a nivel de subgrupo y también conjuntamente, tratando temas que nos afectan a todos. Aunque también es verdad que hay transferencia de consumo: primero de vacuno a porcino, y ahora con la gripe del pollo. Eso crea tensiones en el mercado por los precios.
El consumidor español parece cada vez más sensibilizado con las cuestiones de seguridad alimentaria. ¿Es también su percepción?
Desde luego. Por ejemplo, lo de la gripe del pollo. Es algo que ocurre a miles de kilómetros y nosotros no importamos de esos países, donde además las condiciones higiénicas son muy distintas de las de aquí. Y sin embargo incide en temas de consumo, al menos a corto plazo. Supongo que lo de las vacas locas supuso un punto de inflexión en cuanto a la percepción del riesgo.
¿Se ha recuperado ya el consumo tras las vacas locas?
Sí, el bajón ya se ha superado. Aunque si tienes un nivel de consumo cien y hay una crisis, cuesta mucho recuperar las cifras totalmente; igual alcanzas hasta noventa. En cualquier caso, el que se hayan instalado bastantes medidas de control alimentario tanto en lo que se refiere al consumo humano como animal ha favorecido la recuperación.
¿Se cumplen las normas instauradas?
«No hubo ningún caso de vaca de menos de 30 meses, que son las que consumimos» El consumidor puede tener la seguridad de que no existen vacas alimentadas con piensos animales. Tampoco ningún animal de cebo. Las harinas de carne se están destruyendo. Esto ha supuesto un coste muy importante para el sector, porque antes había un material que se usaba como materia prima y ahora en cambio hay que pagar para su destrucción: el coste del transporte, el de la eliminación.... Pero el sector lo ha asumido.
¿Se mantendrá la prohibición para todas las especies?
Hay estudios que indican que a los no rumiantes no les afecta el prión [el agente infeccioso culpable del mal de las 'vacas locas']. Seguramente se aprobarán dos vías: las harinas de hueso se destruirán y no se darán ni a los rumiantes ni a los no rumiantes. En cambio las harinas de carne se podrán dar a los no rumiantes, puesto que son omnívoros. Pero para evitar canibalismo entre especies -que los pollos coman pollo, por ejemplo- hay que poner a punto un sistema bastante complejo. Hasta que no se garantice que no hay canibalismo entre especies la Unión Europea no levantará la prohibición.
¿Está cumpliendo bien su papel la Administración a la hora de inspeccionar que todo se hace correctamente?
Lo de las vacas locas ha sido un punto de inflexión en todo. Ante todo hay que decir que la crisis fue del sector primario, del ganadero, es decir, nunca salieron vacas enfermas para el consumo.
¿Cómo está tan seguro?
Porque los controles que había eran suficientes antes y ahora. No hubo ningún caso de vaca de menos de 30 meses, que son las que consumimos nosotros. Los controles en los mataderos eran exhaustivos, y cuando empezó el problema en el Reino Unido empezaron a vigilarse aquí los piensos. Lo único que se ha modificado ahora es la retirada en matadero de los MER [los Materiales Específicos de Riesgo]. Pero los sistemas de control que existen y existían eran lo bastante rigurosos y serios como para que no salieran vacas enfermas al consumo. De hecho ningún análisis de producto en el mercado ha dado positivo. En granjas sí. Pero esos animales también se hubieran detectado antes de la crisis.
¿Dónde se destruyen los materiales de riesgo?
En El Tejar, en una incineradora de Córdoba. Al principio se tiraban a los vertederos, pero como el tema iba para largo se buscó una solución definitiva.
En una entrevista reciente el director científico de un prestigioso laboratorio de análisis afirmaba que aún había sorpresas en los piensos
«El cerdo se considera insaludable, pero antes también se decía que el aceite de oliva o el pescado azul eran malos» La verdad es que me extraña. Me sorprende, porque todo el mundo se ha puesto muy serio con esto. Y si alguien sabe que se están produciendo irregularidades debería denunciarlo.
Recientemente ustedes publicitaban unas conclusiones de estudios de expertos sobre los beneficios de la carne de cerdo. ¿Tiene el cerdo mala imagen entre los consumidores actuales?
Al cerdo se le asocia con grasa, con algo no saludable. Pero las cosas han ido cambiando. Todos recordamos cuando el aceite de oliva y el pescado azul eran malos. Pues aquí pasa algo parecido. El porcino tiene una calidad nutricional superior a la del pollo. Los estudios detectan una importante carencia de hierro entre los jóvenes, y la carne de porcino es la que tiene más hierro, y de fácil absorción por el organismo. Además, la grasa del cerdo, y no sólo la del ibérico, también es de alta calidad. No tiene esos efectos negativos que se le suponían sobre la salud cardiovascular. Ahora nuestro objetivo es divulgar estos resultados no sólo entre el público, sino también con publicaciones dirigidas al estamento médico.
¿Es ibérico todo el cerdo que se vende como tal?
Ibérico es la raza, es la genética. Ahora bien, si lo alimentamos con bellota será distinto que si come cereales. Cerdos ibéricos hay muchos, pero no todos comen bellota. Con la nueva norma de calidad quedará perfectamente regulado lo que es ibérico al 100%, lo que es ibérico cruzado, y lo que ha comido ese animal. Todos estos productos que cumplen la norma se etiquetarán como ibéricos, y cada uno con su especificación de calidad y alimentación. La norma entra en vigor en 2004, pero sus efectos se notarán dentro de unos cuantos años porque lo primero que hay que certificar son los lechones, luego el engorde y luego la curación de los jamones.
Pues la información sigue siendo confusa
Hay que clarificar el mercado. El consumidor al final no sabe lo que está comprando. Ni todo es jabugo, ni todo es ibérico. La norma es la herramienta del sector para que el consumidor pueda consumir productos ibéricos con total garantía.
Las compañías asociadas a Confecarne reúnen una producción de más de 750.000 toneladas de elaborados cárnicos. El sector cárnico es el primero dentro de la industria alimentaria española. Está compuesto en su mayoría por PYMES que se reparten por todo el territorio español. En vacuno es un sector exportador de cortes de menos calidad -las piezas nobles se consumen en casa e incluso se importan, por ejemplo de Argentina-. En porcino es un sector exportador en constante crecimiento, especialmente desde la entrada en la Unión Europea.
Las compañías asociadas a Confecarne reúnen una producción de más de 750.000 toneladas de elaborados cárnicos (más del 70% del total nacional), un volumen de elaboración de jamón curado de 154.000 toneladas (77% del total nacional), más del 90% de la producción nacional de elaborados de cerdo ibérico y una producción de carnes de 2,41 millones de toneladas, lo que supone el 59% del total de carnes, excluidas aves (el 70% del sacrificio nacional de porcino y casi el 60% del sacrificio de vacuno).
La crisis de las 'vacas locas', como no podía ser menos, impactó de forma notable en el sector. Transcurridos tres años, no obstante, la merma de confianza de los consumidores parece haberse recuperado plenamente y la carne de vacuno vuelve a venderse con cifras similares a las previas a la crisis. Lo mismo cabe decir con respecto a otros episodios críticos como la fiebre aftosa o la peste porcina, ambas atajadas no sin poco esfuerzo. La gripe del pollo, la última crisis que ha sacudido al sector cárnico, ha tenido, según todos los indicadores, un efecto limitado sobre el consumo.
La vuelta a la normalidad en los distintos subsectores, en especial el vacuno, ha tenido mucho que ver con las medidas adoptadas por la Administración. En este sentido, la imposición de normas estrictas en lo que refiere a alimentación animal y a eliminación de elementos susceptibles de transmitir la enfermedad de las 'vacas locas', han contribuido claramente. La definición precisa de los MER y los tratamientos previstos para ellos merecen, en cualquier caso, especial atención. Como tales se consideran:
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