Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal: Seguridad alimentaria


Estás en la siguiente localización: Portada > Seguridad alimentaria > Sociedad y consumo

Tipos de contenidos: Seguridad alimentaria

Consumo de leche y otros productos lácteos
^

¿Qué pasa si como mucho limón?

El limón tiene importantes propiedades nutritivas y aporta sustancias de acción antioxidante, pero su consumo excesivo puede ser problemático

Imagen: belchonock

El limón es un fruto con abundante cantidad de vitamina C, flavonoides y aceites esenciales. Su riqueza en vitamina C y ácido cítrico ayuda a prevenir enfermedades infecciosas y a estimular el sistema inmunitario y crear defensas, por lo que su consumo está en especial indicado para quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de vitamina C. El limón se emplea sobre todo para aderezar o realzar el sabor de otras frutas o platos y preparaciones culinarias. Pero, ¿qué pasa si se toma en demasía? El artículo explica las consecuencias de consumir mucho limón y señala qué otros alimentos pueden ser tóxicos si se ingieren en exceso.

La vitamina C, presente en el limón, contribuye a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, como las cardiovasculares. Además, debido a que la vitamina C aumenta la absorción del hierro de los alimentos, se aconseja en caso de anemia ferropénica como acompañante de alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral, ya que acelera la recuperación. Además, el ácido cítrico tiene propiedades antisépticas y alcalinizadotas de la orina, por lo que tomar el zumo de limón o lima diluidos beneficia a las personas con cálculos o litiasis renal, hiperuricemia o gota, ya que facilita la eliminación de ácido úrico por la orina. También, por su contenido en sustancias astringentes, tiene propiedades beneficiosas y resulta una opción saludable como sustituto del vinagre en ensaladas y otras preparaciones culinarias.

Pero, ¿qué pasa si el consumo de limón se hace en grandes cantidades, sobre todo de vitamina C? No existen evidencias científicas de que pueda ser tóxico, ya que se trata de una sustancia hidrosoluble, es decir, que el exceso se eliminaría por la orina. Pero esto no significa que una toma desmesurada no tenga consecuencias.

Consumir mucho limón

Al igual que todos los cítricos, los limones son una fuente excelente de vitamina C. Según el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), una taza de zumo de limón puede llegar a aportar unos 19 miligramos de vitamina C. Esta actúa como un antioxidante que neutraliza las moléculas reactivas (radicales libres) antes de que dañen los tejidos. Como antioxidante, también protege las moléculas como proteínas, grasas y carbohidratos. Las dosis recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la vitamina C se sitúan en los 90 miligramos diarios para los hombres y en los 75 miligramos para las mujeres. En general, se aconseja que los adultos no sobrepasen los 2.000 miligramos de consumo diario.

La ingesta elevada de vitamina C puede dar lugar a alteraciones gastrointestinales como diarreas y calambres abdominales

La ingesta elevada de vitamina C puede ser perjudicial y puede dar lugar a alteraciones gastrointestinales como diarreas y calambres abdominales. También puede favorecer el desarrollo de ataques agudos de gota y empeorar una litiasis renal por cálculos de oxalato, ya que la vitamina C se transforma en oxalato en el cuerpo humano. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que los efectos secundarios serios a causa de demasiada vitamina C son infrecuentes porque el organismo no puede almacenar dicha vitamina.

Se considera también que el contenido de ácido en los limones puede agravar un esófago inflamado o irritado. No hay que olvidar que la combinación de ácido cítrico y ácido ascórbico del jugo de limón estaría en una calificación de pH del 2 al 2,6, en una escala donde el 0 representa las sustancias más ácidas. Cuando se habla de alimentos ácidos es importante entender el concepto de pH. Es un valor que se da a los alimentos y que va del 1 al 14, considerándose el 7 como valor neutro. Si el nivel de pH en un alimento es superior a 7, se dice que este es alcalino; en cambio, un valor inferior a 7 indica un alimento ácido.

Consumo (tóxico) excesivo de alimentos

Abusar de los alimentos sanos también puede ser peligroso. Y es que todos los extremos tienen su aspecto negativo, y con la comida también sucede, pues ingerir en exceso ciertos alimentos puede llegar a ser contraproducente si no se sabe medirlos de manera adecuada. Algunos tan inocuos como el agua o la sal pueden actuar como tóxicos en cantidades muy elevadas.

En el caso del agua el problema de un consumo desmesurado tiene nombre. Es la potomanía, una ingesta compulsiva y en exceso que puede provocar una intoxicación llamada hiponatremia. Esta intoxicación se produce cuando una persona bebe tanto que el agua diluye la concentración de sódico en la sangre y crea un desequilibrio. Esto hace que sodio y electrolitos como el potasio o el magnesio se diluyan y alteren el funcionamiento del organismo, colapsando las funciones vitales como la respiración, la función cerebral o la cardiaca. Este problema se da, sobre todo, cuando el consumo exagerado se da en poco tiempo, ya que los sistemas que controlan el equilibrio hídrico no pueden hacer bien su trabajo.

Otro alimento muy común que puede ser tóxico en demasía es la sal. El sodio es una de las muchas sustancias que el organismo necesita para funcionar bien. Aunque es bien conocido que el exceso de sal en la dieta es malo para personas con hipertensión, no hay mucha consciencia de que este exceso también puede ser tóxico. Cuando hay más sodio del necesario en la sangre pueden producirse efectos en las células cerebrales. Según la OMS, la ingesta diaria recomendada de sal es de cinco gramos al día (una cucharadita).


RSS. Sigue informado



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto