Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación > Aprender a comer bien

Tipos de contenidos: Alimentación

Navidad 2017
^

Dietas para adelgazar: ¿cuáles seguir y cuáles evitar?

Algunas dietas o métodos que se han puesto de moda para adelgazar pueden ser peligrosos para la salud

Imagen: belchonock

Muchas de las enfermedades más prevalentes en la sociedad podrían prevenirse y controlarse con cambios en el estilo de vida, es decir, con modificaciones en la dieta y la actividad física. Tal es el caso de la hipertensión, la diabetes, los niveles en exceso altos de colesterol y triglicéridos, el cáncer y la obesidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 39% de las personas adultas de más de 18 años de edad presenta sobrepeso y el 13%, obesidad. Perder peso es uno de los propósitos más recurrentes después de Navidades, en verano o en épocas de excesos alimentarios. Pero ¿cuáles son las estrategias recomendadas para bajar de peso? En este artículo se analiza lo que dicen los expertos respecto a este tema, qué tipo de dietas son las más efectivas y, en cambio, cuáles se deben evitar.

Las tasas de obesidad están aumentando en la mayoría de los países debido a la mayor disponibilidad alimentaria, a un incremento de la ingesta de alimentos de alto contenido calórico (ricos en grasas y azúcares) y a un descenso de la actividad física. La población es cada vez más sedentaria como consecuencia de la actividad laboral inactiva, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

Además, hoy en día prevalecen unos modelos estéticos que promueven estar delgado como forma de belleza y, a pesar de que existe gran concienciación social sobre los hábitos alimentarios correctos, no hay políticas ni suficiente formación para que la población pueda y consiga adoptar unas costumbres alimentarias y de estilo de vida adecuadas. ¿Qué estrategias son acertadas para adelgazar? ¿De cuáles hay que alejarse?

Paso 1. ¿Qué dicen los expertos?

En primer lugar, y antes de decidir qué tipo de dieta es la que se quiere seguir, es conveniente saber qué es lo que dicen los expertos respecto a las dietas y a la pérdida de peso. Como no se le preguntaría a un vecino sobre qué tipo de antibiótico es necesario para tratar una u otra infección, tampoco en estos casos se debería acudir a cualquiera, sino que se tendría que recurrir a los especialistas en dietética y nutrición para organizar de manera correcta la alimentación.

Antes de decidir qué dieta es la adecuada para cada persona, el dietista-nutricionista realizará una exhausta entrevista para conocer los antecedentes patológicos, los parámetros antropométricos (peso, talla, índice de masa corporal o IMC, peso habitual, etc.) y los hábitos alimentarios de la persona. Es a partir de esta valoración individual cuando puede optimizarse el tratamiento dietético.

Los expertos recomiendan que el tratamiento dietético se base en la restricción calórica moderada (de 500 a 1.000 calorías diarias menos respecto a la dieta habitual), evitando planteamientos más restrictivos (esto es, aportes calóricos por debajo de 1.000-1.200 kcal/día en mujeres y 1.200-1.600 kcal/día en hombres). También señalan que se debe controlar, sobre todo, la ingesta de grasas e hidratos de carbono.

Además, para conseguir un óptimo control de peso, el tratamiento dietético debe evitar las siguientes situaciones:

  • Causar situaciones de desnutrición o déficit de diferentes nutrientes, como vitaminas o minerales.
  • Empeorar el riesgo cardiovascular de los pacientes.
  • Aumentar el riesgo de padecer trastornos de la conducta alimentaria, tales como anorexia nerviosa o bulimia.
  • Transmitir conceptos erróneos sobre la obesidad y su tratamiento.
  • Promover el sentimiento de frustración, afectando de forma negativa al estado psicológico de la persona obesa.
  • Inducir cambios en el metabolismo energético que produzcan estados de "resistencia" a la pérdida de peso con la realización de dietas sucesivas.

En cambio, sí se deberían conseguir estos objetivos:

  • Disminuir la grasa corporal preservando al máximo la masa muscular.
  • Ser realizable durante un tiempo prolongado.
  • Ser eficaz a largo plazo para mantener el peso perdido.
  • Prevenir futuras ganancias de peso.
  • Conllevar una función de educación alimentaria que destierre errores y hábitos alimentarios inadecuados.
  • Disminuir los factores de riesgo asociados a la obesidad (hipertensión arterial, hipercolesterolemia o hipertrigliceridémia, diabetes, etc.).
  • Mejorar otros problemas vinculados al exceso de peso (apnea del sueño, artrosis, riesgo de cáncer, etc.).
  • Inducir a una mejoría psicosomática con recuperación de la autoestima.
  • Aumentar la capacidad funcional y la calidad de vida.

Paso 2. ¿Qué dietas se deben evitar?

  • Dieta Dukan. El francés Pierre Dukan ha sido su máximo promotor. Ha sido una de las dietas más nombradas en los medios de comunicación y utilizadas por famosos de todo el mundo. Se trata de una dieta estructurada en diferentes fases que promueve, sobre todo, el consumo de proteína de origen animal (carne, pescado, huevos y lácteos) para conseguir la pérdida de peso.

    Después del auge que tuvo hace pocos años, su visibilidad disminuyó de forma considerable cuando su artífice fue expulsado del Colegio de Médicos de su país. La dieta Dukan se basa en normas alimentarias arbitrarias, definidas por el señor Dukan y sin ninguna base o rigor científico. Además, cumple todas las características de las denominadas "dietas milagro" y puede acarrear problemas de salud graves.

  • Dieta Atkins. Este régimen dietético muy conocido promueve la ingesta de alimentos ricos en grasas y proteínas y la disminución del consumo de alimentos ricos en carbohidratos, como la pasta, el pan, la patata, el arroz, las legumbres, etc.

    No existen trabajos a largo plazo en los que se haya podido estudiar los posibles efectos adversos asociados a este tipo de dieta. Pero ninguna sociedad científica la recomienda, puesto que puede aumentar el riesgo cardiovascular del individuo que se somete a la dieta, causar estreñimiento y cetogénesis, además de que promueve conceptos erróneos sobre dieta equilibrada.

  • Dieta de la piña, la alcachofa o el jarabe de arce (dietas basadas en un alimento). En estas dietas completamente desequilibradas se compromete el aporte de nutrientes necesario para un óptimo estado de salud. Son dietas deficitarias en proteínas, fibra, vitaminas y minerales y sus consecuencias físicas pueden ser graves, si se alargan en el tiempo (por lo general se fomentan para utilizarse un número de días limitados, de manera que los riesgos nutricionales asociados se minimizan).

    Estas dietas no promueven una variación en el estilo de vida de los individuos, de modo que los cambios ponderales conseguidos, además de no favorecer una pérdida de masa grasa, sino sobre todo de agua y masa muscular, provocarán una rápida recuperación ponderal en cuanto la dieta sea abandonada (el conocido "efecto yo-yo").

  • Dietas depurativas. Bajo el falso concepto de "depurar" o desintoxicar el organismo, este tipo de dietas promueve reducir la ingesta de alimentos e incorporar, por otro lado, sustancias a las que se les atribuye la capacidad de ayudar en este concepto de desintoxicación. Según cuál sea el "agente desintoxicante" utilizado, este tipo de dietas puede suponer un riesgo importante para la salud. Pero, además, no existe base científica alguna que haga pensar que el cuerpo necesita ser "desintoxicado" de alimentación. Si se quiere promover un estado de salud óptimo, sería más conveniente "desintoxicarse" de todos los alimentos ricos en grasas y azúcares que en realidad son nocivos para el organismo, y no solo durante una época, sino de manera prolongada.

Paso 3. Entonces, ¿qué dieta hacer?

No lo dude: póngase en manos de un dietista-nutricionista antes de someterse a cualquier tipo de terapia dietética. Recuerde que una dieta equilibrada, que potencie la pérdida ponderal y asegure a la vez un óptimo estado de salud, debe basarse, según todas las sociedades médicas y de nutrición, en el consumo de verduras, hortalizas, cereales integrales y alimentos de origen vegetal. Un especialista debe realizar una valoración intensiva individual para escoger la terapia dietética más adecuada en cada caso, pero siempre bajo los conceptos de seguridad y base científica.

Etiquetas:

adelgazar, dieta, obesidad


RSS. Sigue informado



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto