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Hábitos alimenticios actuales

Peligra la supremacía de la dieta mediterránea

  • Autor: Por CLARA FRAILE
  • Última actualización: 1 de junio de 2005

En nuestro país hay casi 3.000 establecimientos de fast food. La comida rápida se impone y no sólo en la calle. El actual estilo de vida, marcado por una profunda dedicación al trabajo, está reduciendo el tiempo reservado a tareas como la compra y la cocina. Eso se traduce en una dieta hiperproteica e hipergrasa dentro y fuera de casa. Las consecuencias se dejan notar: uno de cada dos españoles es obeso o tiene sobrepeso y las enfermedades cardiovasculares, con una tasa de mortalidad del 35% en el año 2000, son la primera causa de muerte en España.

Comida y estilo de vida

La comida cotidiana refleja la evolución de nuestra sociedad, del desarrollo tecnológico, de las influencias culturales y su globalización. El paso del tiempo hace que llamemos ahora "alimentos ecológicos" a aquellos que se cultivaban en las huertas hace más de medio siglo, cuando no se utilizaban de forma generalizada abonos químicos ni pesticidas. Entonces, nuestros abuelos consumían productos de temporada a los que no era necesario añadir apelativos como "artesano" o "sin aditivos ni conservantes". Su alimentación era la tan ensalzada dieta mediterránea, una sabia combinación de alimentos en la que el aceite de oliva, las frutas, verduras y legumbres tenían un lugar preferente, junto con un consumo moderado de vino de la tierra.

Las prisas de hoy apenas nos dejan tiempo para disfrutar de la buena mesa del ayer y mucho menos para preparar una comida rica y equilibrada. El ritmo que llevamos debe de ser muy acelerado si nos fijamos en la espectacular proliferación de los establecimientos de fast food, lo que nos da una idea de la fuerte demanda existente de comida rápida. La Federación Española de Hoteles y Restaurantes (FEHR) dice que estos locales registraron su mayor incremento en el año 1995, con un aumento del 39% respecto al ejercicio anterior. En los años 1996, 1997 y 1998 el aumento fue del 20%. A partir de entonces, su evolución comenzó a ser más modesta, un 17% en 1999 y un 13% en 2000, hasta quedarse en un 5,9% el año 2001. Pero en 2002 el sector registró un nuevo repunte, alcanzando un crecimiento de las ventas totales de un 8,9%, según datos de la consultora DBK, en sus 2.930 locales abiertos.

Y en casa también la comida es rápida. En el País Vasco, una comunidad afamada por su cultura culinaria, el tiempo medio por persona dedicado a cocinar, según la última Encuesta de Presupuestos de Tiempo del Instituto Vasco de Estadística, Eustat, que se remonta a 1998, era de 55 minutos. La compra se llevaba 22 minutos y las tareas domésticas, en general, suponían cerca de dos horas y media, un cuarto de hora menos que en la encuesta de 1993. Está claro que es más rápido freír un filete que elaborar un guiso tradicional, por ejemplo, de patatas con bacalao. Así , en los últimos años, se observa en España también una disminución del consumo de hidratos de carbono (pan, arroz, patatas...) y un aumento de productos de origen animal (carne, leche y huevos) y de grasas saturadas (bollería y pastelería), cuyo incremento de un año para otro (entre 1999 y 2000) fue de un 6,8%, tal y como se puede comprobar en cuadro del Panel de Alimentación elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Hoy en día la calidad de la dieta es mucho mejor que hace 30 años en cuanto a un mayor aporte de proteínas pero su equilibrio es menor, al menos eso es lo que opina Consuelo López Nomdedeu, profesora de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto Carlos III, especialista en Educación Nutricional y Salud Pública.

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