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La dieta de los niños con celiaquía

La intolerancia al gluten es una enfermedad cronica que puede detectarse en las primeras papillas

  • Última actualización: 17 de marzo de 2005

La celiaquía, también denominada intolerancia al gluten, es una enfermedad en la que se debe controlar todo lo que se ingiere ya que gran parte de los alimentos presentes en el mercado contienen gluten.


¿Qué es la intolerancia al gluten?
La enfermedad celíaca es una enfermedad intestinal crónica y relativamente común, causada por una reacción a la gliadina, un componente del gluten. El gluten es una proteína presente en algunos cereales como el trigo, la cebada, el centeno, la avena y el triticale (híbrido de trigo y centeno). Por lo tanto las personas que padecen esta enfermedad no pueden consumir alimentos que contengan estos cereales o su harina, ya que en las personas con celiaquía el gluten daña las vellosidades intestinales, encargadas de la absorción de los nutrientes.


Los síntomas
La enfermedad se suele manifestar generalmente en los dos primeros años de vida, al poco tiempo de comenzar a administrar al niño alimentos que contienen gluten, como es el caso de las papillas de cereales.

Los síntomas que la celiaquía presenta en los niños son comunes: distensión abdominal, heces de aspecto y cantidad anormales, crecimiento lento, pérdida de peso, vómitos y diarrea, como consecuencia de la necesidad del intestino de eliminar las sustancias no absorbidas.


La dieta, su único tratamiento
El tratamiento para la celiaquía consiste en eliminar de la dieta los alimentos que contienen gluten, por lo que se deben excluir todos los productos elaborados con harina de trigo, cebada, centeno, avena y triticale. Esto implica que los padres y madres, o la persona encargada de la alimentación del niño, se acostumbre a leer cuidadosamente las etiquetas de los alimentos para asegurarse de que están exentos de gluten, ya que en muchos casos estos cereales se emplean como aditivos en chocolates, fiambres, aliños para ensaladas, golosinas... Por este motivo, también es tarea de los progenitores inculcar al niño la costumbre de leer las etiquetas de los alimentos para que este gesto se convierta en algo habitual para él. Sin embargo, en algunas ocasiones no es posible saber si el producto que se está comprando carece de gluten, por lo que la FACE (Federación de Asociaciones de Celiacos de España) publica periódicamente unas listas con productos que están absolutamente exentos de dicha proteína.

El niño celíaco también ha de saber que puede consumir alimentos que no contienen gluten en su origen como carnes, pescados, leche, huevos, legumbres, frutas, tubérculos, hortalizas, verduras, grasas y aceites, azúcar y cereales que no poseen gluten como es el caso del arroz, el maíz, el mijo y el sorgo.


Consejos prácticos
En algunos casos los niños con celiaquía no comprenden la razón por la que ellos no pueden comer alimentos que comen sus amigos y compañeros de colegio, por lo que es importante que los padres y madres, y educadores, se encarguen de que que el niño, cuando tenga la edad suficiente, tome conciencia de lo importante que es la alimentación para él.

Se aconseja evitar la compra de productos artesanos o que se vendan a granel ya que por lo general no están etiquetados, y no se conoce con seguridad su composición. A la hora de comer en un restaurante o en el comedor escolar, además de elegir alimentos exentos de gluten y consultar los ingredientes de los platos, conviene asegurarse del modo en que éstos han sido elaborados. Por ejemplo, puede que se sirvan alimentos sin gluten que hayan sido fritos en un aceite en el que anteriormente se ha cocinado un alimento con gluten, como ocurre si unas patatas se fríen en un aceite en el que se han frito croquetas, que por lo general contienen harina de trigo y por tanto gluten.

En las casas en las que hay un niño celíaco, resulta útil eliminar las harinas de trigo y utilizar en su lugar copos de puré de patata, harina de maíz o pan rallado sin gluten para rebozar, empanar o elaborar salsas. También se pueden emplear otros productos sustitutivos que estén elaborados con maíz, arroz, soja, tapioca, quinoa, mijo o amaranto, todos ellos exentos de gluten. De este modo se consigue que el niño consuma mayor variedad de alimentos.

Ejemplo de dieta libre de gluten para un niño

Desayuno: Copos de maíz con leche y un zumo de naranja.

Almuerzo: Bocadillo de queso (pan sin gluten).

Comida: Arroz con verduras, lomo a la plancha con pimientos y una fruta.

Merienda: Un vaso de leche y dos magdalenas elaboradas con harina de maíz.

Cena: Ensalada de lechuga, tomate, cebolla, maíz, zanahoria y remolacha; tortilla de patata y una fruta.




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