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Comida rica y sana para un día de playa

En la playa es posible comer platos muy sabrosos, sencillos y saludables, desde los entrantes hasta el postre

  • Autor: Por PEIO GARTZIA
  • Última actualización: 19 de julio de 2016
Imagen: Fotosmurf

Para pasar un día entero de verano en la playa, la sombrilla, las toallas, las tumbonas y el protector solar son utensilios muy importantes. Pero también hace falta llevar algo más: la comida. Y para disfrutarla, es imprescindible una nevera y unas placas de hielo, además de un buen surtido de alimentos refrescantes. Si bien el recetario popular ofrece muchos "platos playeros" que no necesitan refrigeración (filetes empanados, croquetas o tortillas de patata muy cuajadas), cuando hace calor lo que apetece es algo más ligero y refrescante. A continuación se reseñan varias ideas y recetas para disfrutar en la playa, desde los entrantes hasta el postre.

Sopas frías frente al mar

Se puede diseñar un buen menú playero desde el aperitivo. Y qué mejor que combatir el calor con unas sopas frías nutritivas, como el gazpacho o el salmorejo. Se llevarán en una botella que se colocará cerca de los hielos para servirlas en vasitos, bien frescas.

Gazpacho. Necesitaremos: 250 g de tomate muy maduro, 1,25 litros de agua, un pimiento verde pequeño, un diente de ajo, 50 g de miga de pan, 50 ml de aceite de oliva, 10 ml de vinagre y una pizca de sal.

  • Preparación: pasamos por la batidora el pimiento y el tomate hasta que quede una pasta; machacamos el ajo en el mortero con un poco de sal; agregamos el tomate y la miga de pan mojada y estrujada. Mezclamos este conjunto y añadimos el aceite poco a poco, removiendo a mano. Echamos esta pasta en un colador puesto encima de un recipiente grande. Vertemos entonces el agua sobre la pasta, removiéndola para ayudar a que pase todo el jugo al recipiente. Agregamos el vinagre, rectificamos de sal y colamos otra vez. Solo queda trasegarlo a la botella que se llevará a la playa.

Salmorejo cordobés con melón. Necesitaremos: 200 g de tomate maduro (variedad pera), 200 g de melón, un diente de ajo, 150 g de miga de pan duro, 40 ml de aceite de oliva virgen extra, 10 ml de vinagre de Jerez, una pizca de sal, unas lascas de jamón serrano y un huevo cocido que llevaremos pelado en un táper aparte.

  • Preparación: remojamos el pan en agua y escurrimos con la mano. Ponemos el pan en un vaso de batidora con el aceite, los tomates, el melón pelado, el ajo, la sal y un poco de vinagre. Batimos a velocidad media-alta durante cinco minutos, hasta formar una pasta homogénea. Probamos de sabor y rectificamos de sal a nuestro gusto. La pasta de salmorejo se puede aligerar un poco añadiendo agua fría, pero no debe quedar líquida, sino cremosa. Colocamos el salmorejo en una botella y enfriamos en la nevera durante una hora. Servimos en unos vasos bien fríos, acompañados de unos trocitos de huevo cocido y, si se quiere, de unas lascas de jamón serrano.

Ensaladas veraniegas

Solo con vegetales, de pasta, de arroz... Las ensaladas son platos muy sencillos y rápidos de preparar. Merece la pena hacerlas la noche anterior y llevarlas fresquitas en un recipiente hermético en la nevera portátil. Pero es importante conservarlas sin aliñar hasta el último minuto para que no se echen a perder. El aliño (una vinagreta, por ejemplo) se llevará en un recipiente aparte para añadir en el momento de servir. Como plato único, la opción de las ensaladas de pasta, de legumbres o las ensaladas de arroz son muy nutritivas y variadas. Las ensaladas con frutas, como las dos siguientes, suelen ser las grandes triunfadoras de estas comidas, ya que pueden dar grandes resultados:

Ensalada de tomate, melocotón y pepino con aliño de encurtidos. Necesitaremos: 200 g de pepino, un melocotón, un tomate maduro de ensalada, 15 g de aceitunas, 15 g de cebolletas en vinagre, 20 g de pepinillos en vinagre, 60 ml de aceite de oliva, 10 ml de zumo de limón, 10 ml de vinagre balsámico y una pizca de sal.

  • Preparación: limpiamos los pepinos, pelamos y troceamos en rodajas. Pelamos el melocotón y troceamos en láminas finas. Lavamos el tomate y cortamos en gajos. Colocamos estos ingredientes en la nevera, en el mismo recipiente donde se lleve la ensalada a la playa. Por otro lado, preparamos el aliño, que llevaremos en un bote de cristal. Para la vinagreta, mezclamos los encurtidos (aceitunas, cebolleta y pepinillo) troceados muy pequeños con el aceite de oliva, el zumo de limón, el vinagre balsámico y la sal. En el momento de servir, aliñamos la ensalada fresquita con la vinagreta de encurtidos.

Ensalada de garbanzos y pollo. Necesitaremos: 300 g de garbanzos cocidos, un huevo, dos tomates, 200 g de pechuga de pollo asada, 50 g de cebolleta fresca, un diente de ajo, 60 ml de aceite de oliva, 20 ml de vinagre balsámico, 40 g de mayonesa ligera, unas hojas de perejil y una pizca de sal.

  • Preparación: lavamos y troceamos los tomates en cuadraditos regulares junto con la cebolleta fresca y el diente de ajo también muy picado. Cocemos el huevo en agua hirviendo con un poco de sal durante 10 minutos, enfriamos, pelamos y reservamos. Troceamos la pechuga de pollo asada y mezclamos en un bol el tomate con los garbanzos cocidos y escurridos, la cebolleta fresca y el diente de ajo. En un bote aparte, preparamos el aliño con aceite de oliva, sal y vinagre balsámico. En el momento de servir, aliñamos y agregamos el huevo duro pelado y troceado.

Sándwiches y bocadillos al aire libre

Los sándwiches y bocadillos son una forma divertida de comer algo rápido pero no necesariamente pesado ni simplón. Además del sencillo sándwich vegetal, o el mixto, hay grandes opciones, como el bocadillo de pan integral con atún, tomate, queso y anchoas. Para hacerlo necesitaremos: 400 g de pan integral (cuatro bollitos), 250 g de bonito en aceite, cuatro tomates raff, 250 g de queso cremoso, dos dientes de ajo, 50 g de anchoas de Santoña en conserva y 10 ml de aceite de oliva.

  • Preparación: abrimos los panecillos a lo largo, vertemos una cucharada de aceite de oliva y untamos con unos dientes de ajo partidos a la mitad. Sobre cada pan untamos el queso cremoso, colocamos las rodajas de tomate y los lomos de bonito desmenuzados y terminamos con unas anchoas de Santoña en aceite.

Pasteles fríos bajo la sombrilla

Si hay muchas personas para comer, en vez de hacer bocadillos para todos, se puede llevar un pastel frío, ya sea de carne o de pescado, o una empanada o tarta tipo quiche.

En este caso, es conveniente una quiche de champiñones y queso: es fácil de transportar en porciones y a temperatura ambiente queda muy bien. Para elaborarla necesitaremos una lámina de pasta quebrada refrigerada, 175 g de champiñones, 40 g de cebolla, 125 g de nata líquida para cocinar, un huevo, 40 g de queso mozzarella, una pizca de sal y una pizca de nuez moscada.

  • Preparación: estiramos la masa con el rodillo y la colocamos sobre la base del molde bajo de tarta, al que antes habremos puesto un poquito de mantequilla y harina para que no se pegue. Cubrimos con papel de horno y un peso encima (por ejemplo, rellenamos un bol con arroz o judías para que tenga peso), con el fin de que no suba la masa durante la cocción, e introducimos en el horno durante 20 minutos a 180 ºC. Una vez horneada la base, quitamos el papel y el peso. Para la preparación del relleno de la quiche: picamos la cebolla en juliana (tiras finas) y la sofreímos con un poquito de aceite de oliva. Cuando esté dorada, mezclamos con los champiñones lavados y troceados en láminas, y cocinamos hasta que se sofrían los champiñones. Una vez cocinados, sacamos de la sartén y colocamos sobre un colador para que escurra el aceite del salteado. Mientras se cocinan las verduras, hacemos una mezcla con la nata, un huevo batido, nuez moscada y sal. Mezclamos el salteado de champiñones con el preparado de nata y vertemos sobre la masa ya horneada. Espolvoreamos por encima un poquito de queso rallado y horneamos el conjunto hasta que se dore la superficie, a 200 ºC durante unos 10 minutos. Sacamos del horno, dejamos que se temple e introducimos en el frigorífico, donde la guardaremos hasta el día siguiente, cuando la llevemos a la playa.

Postres frescos para el calor

La mejor opción, la más práctica y nutritiva, es llevar la fruta fresca de temporada entera, si bien se puede preparar algunas variantes a partir de la fruta, desde la típica macedonia hasta unos deliciosos batidos de frutas frescas y leche o yogur, fáciles de llevar y mantener fríos en una botella. Un ejemplo de batido muy adecuado para la playa es el siguiente:

Batido veraniego de melón, pera y manzana. Necesitaremos: 200 g de melón, 200 g de pera de san Juan, 200 g de manzana Pink Lady, un limón, 300 g de yogur natural y 200 ml de leche.

  • Preparación: pelamos y quitamos las pepitas de las frutas, troceamos y batimos con la batidora hasta que quede una mezcla homogénea. Colamos el batido de frutas y mezclamos con el yogur natural y la leche fresca. Batimos de nuevo, ponemos a punto de azúcar, si fuera necesario, y vertemos en una botella para llevar en la nevera, cerca de los hielos.

Etiquetas:

dieta, playa, verano


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