Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Alimentación
Formatos dentro de este canal: Alimentación
Picamos en cuadraditos la cebolla, los pimientos verdes y el calabacín y los cocinamos a fuego suave.
Abrimos los tomates, los quitamos el jugo interior y los añadimos al pisto
Por otra parte troceamos también en cuadraditos las patatas y las freímos.
Juntamos las patatas al pisto.
Ponemos a punto de sal.
Batimos los huevos, echamos encima del pisto y removemos hasta que quede cremoso y no excesivamente cuajado.
Acompañamos si queremos de unos panes fritos.
El pisto es uno de los innumerables modos que existen de cocinar la verdura. Los tipos de verdura que pueden añadirse al pisto varían según la zona. En este caso, incluye cebolla, tomate, calabacín, patata y pimiento verde, todos ellos ricos en diferentes vitaminas, minerales, fibra y sustancias con acción antioxidante. Resulta un plato ligero gracias a la variedad de hortalizas que contiene y sirve para acompañar a muy diferentes alimentos. En este caso, el pisto se presenta con huevos en forma de revuelto, lo que enriquece al plato en proteínas de alta calidad y grasa. La combinación de verduras con huevo puede resultar un buen modo de ofrecerles a los más pequeños estos saludables alimentos de una forma más atractiva.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI