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Limpiamos y abrimos la merluza por un lateral y retiramos la espina de manera que la merluza quede a modo de un libro abierto. Sazonamos con sal, pimienta y jugo de limón, dejando en adobo por unos minutos.
Disponemos los mejillones en una cazuela, tapamos con la tapa de la cazuela y ponemos al fuego hasta que se abran.
Retiramos del fuego y los reservamos sin las cáscaras.
Salteamos en una sartén la cebolla en el aceite, añadimos los mejillones y el perejil y sazonamos al gusto con sal y pimienta. Colocamos la merluza en una fuente de horno engrasada, la abrimos y colocamos en el centro una capa del sofrito anterior de los mejillones. Cerramos y salseamos con el jugo del adobo y distribuimos encima trocitos de mantequilla.
Introducimos en el horno a temperatura moderada unos 20 minutos aproximadamente.
Una exquisita preparación con aire festivo, en la que se combinan ingredientes de un valor nutricional muy interesante para cuidar la salud, tales como el pescado, el marisco y las verduras.
La merluza es un pescado blanco que gracias a su textura delicada y su sabor suave es de gran aceptación por el público en general. Es fuente de proteínas de buena calidad, y su bajo contenido en grasas hace que resulte fácil de digerir. Además destaca por el contenido en minerales como yodo, fósforo, potasio y magnesio.
Los mejillones, aunque se consideran de menor valor gastronómico que otros mariscos como las ostras o las almejas, tienen un sabor excelente que da un toque de originalidad al plato.
Respecto a su composición nutricional, destaca su contenido en proteínas y hierro, por lo que están especialmente indicados en las dietas en caso de anemia. Al ser fuente de purinas están desaconsejados en aquellas personas que padezcan hiperuricemia o gota. Muestran un elevado contenido en sodio y colesterol, por lo que deben consumirse con moderación si se padece hipertensión o hipercolesterolemia.
La cebolla enriquece el plato en sustancias vegetales antioxidantes, gracias a los compuestos sulfurados que le dan el olor característico.
La salsa bechamel contribuye a dar cremosidad a la receta, además de aportar calcio, necesario para mantener los huesos fuertes.
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