Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Alimentación
Formatos dentro de este canal: Alimentación
Cocemos el salmón fresco y lo desmenuzamos.
Cortamos los 50 g de salmón ahumado en cuadraditos.
Picamos el cebollino, la cebolla y la yema de huevo todo muy pequeño.
Mezclamos los trocitos de salmón, el cebollino, la cebolla, la yema, las cucharadas de yogur y la mantequilla en pomada.
Introducimos en una manga pastelera pero sin boquilla.
Sobre papel film, extendemos las lonchas de salmón ahumado y las volvemos a cubrir con papel film.
Aplanamos con un rodillo, pero con cuidado de no romper el salmón y retiramos el papel.
Extendemos el relleno sobre el salmón con ayuda de la manga pastelera y enrollamos haciendo canutillos.
Envolvemos con papel film para que mantenga la forma de rulo.
Enfriamos en la nevera y presentamos cortado en rodajas sobre un lecho de lechugas variadas, y espolvoreado con yema de huevo cocido y pasado por el pasapurés.
Un delicioso bocado que resulta idóneo para cuidar la salud, ya que entre los ingredientes principales se encuentra el salmón, un pescado que se engloba dentro de los llamados pescados azules, que destacan por su contenido en grasa beneficiosa para el organismo.
El salmón es un alimento que aporta proteínas y grasa de tipo omega 3. El consumo de este tipo de grasa a través de pescados o de frutos secos como la nuez, se ha relacionado con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, ya que contribuyen a disminuir los principales factores de riesgo de estas enfermedades, como la hipercolesterolemia, la hipertensión y la agregabilidad plaquetaria.
El contenido graso de estos pescados hace que también sean fuente de vitaminas liposolubles como la vitamina D, imprescindible para la correcta absorción del calcio por parte de los huesos, por lo que contribuye a prevenir la osteoporosis. Hay que tener en cuenta que el salmón ahumado tiene un contenido en sodio muy elevado, desaconsejado por ello para las personas que tengan hipertensión.
La yema del huevo concentra el colesterol, las vitaminas y los minerales de este alimento. Es rica en minerales como hierro, cinc, fósforo y selenio, y entre las vitaminas destaca la vitamina B12, el ácido fólico, y las vitaminas liposolubles A, D y E. La mantequilla enriquece el plato en grasa saturada, contraindicada para aquellas personas con hipercolesterolemia.
¿Te gusta esta receta pero tienes algún truco para hacerla mejor?
Puedes enviarnos tus trucos, tanto en texto como en vídeo, y los publicaremos en esta página.
Si lo prefieres, también puedes enviarnos tu versión de esta receta. ¡Seguro que con tu ayuda la podemos mejorar!
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI