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Sazonamos los filetes con sal y los empanamos. Consiste en pasar los filetes por harina, huevo batido y por último por pan rallado.
Cocemos las espinacas durante 10 minutos, en agua hirviendo con sal. Las escurrimos una vez cocidas.
Picamos las espinacas y las freímos ligeramente en una sartén con una cucharada de mantequilla y el diente de ajo picado.
Freímos los filetes de hígado en aceite caliente.
Servimos los filetes de hígado con las espinacas salteadas.
El consumo de vísceras en general ha disminuido notablemente en las últimas décadas, en parte porque el consumidor conoce que son alimentos que contienen cantidades elevadas de colesterol. En este sentido el consumidor no se equivoca y el hígado y otras vísceras, concentran cantidades elevadas de colesterol y purinas, motivo por el cual estos alimentos se desaconsejan en el tratamiento dietético de dislipemias, hiperuricemia y gota.
No obstante, el hígado es una víscera muy nutritiva, al tratarse de la fuente dietética por excelencia de hierro y vitamina A.
Además aporta proteínas de calidad, poca grasa, viamina B12, ácido fólico y minerales como el zinc. Por este motivo, el consumo de hígado ayuda en la recuperación de las anemias.
A pesar de que los ingredientes principales que componen la receta, el hígado y las espinacas, tienen poca grasa; la forma elegida para elaborar el hígado, el rebozado, aumenta notablemente el valor calórico del plato, por lo que se desaconseja en caso de seguir una dieta hipocalórica.
La guarnción de espinacas enriquece al plato en los numerosos nutrientes que abundan en la composicion de esta verdura: ácido fólico, vitamina C, betacaroteno (las dos últimas de acción antioxidante), magnesio, potasio y fibra.
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