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Asamos las berenjenas al horno hasta que tengan la piel dura y tostada.
Una vez frías, las partimos por la mitad para extraer su carne.
Picamos la carne asada de las berenjenas en cubitos.
Pelamos los tomates y los troceamos también en cubos.
Picamos el ajo en brounoisse (picadito muy fino).
Juntamos todos los ingredientes en una ensaladera y aliñamos con aceite de oliva, sal y vinagre.
Dejamos reposar una hora en el frigorífico.
Servimos como otras ensaladas o caliente, como guarnición de pescado o carne asada.
Una ensalada muy original y de bajo valor calórico. La berenjena contiene una elevada cantidad de agua y un porcentaje muy bajo de hidratos de carbono. Carece de fibra, excepto una pequeña cantidad que se encuentra en la piel y las semillas. El mineral mayoritario es el potasio y, en menor proporción aporta calcio (de difícil absorción), magnesio y fósforo. Respecto al contenido vitamínico, se encuentran pequeñas cantidades de vitamina C (se pierde con la cocción), beta-caroteno y folatos. El tomate es una hortaliza de bajo valor calórico en la que el componente mayoritario es el agua. Se le considera una fruta-hortaliza ya que contiene mayor cantidad de azúcares simples que otras verduras, lo que le confiere un ligero sabor dulce. También es fuente importante de minerales como potasio y magnesio, entre otros. De su contenido en vitaminas destacan la B1, B2, B5, vitamina C y carotenoides como el licopeno (pigmento que da el color rojo característico al tomate). Estas dos últimas sustancias tienen una potente acción antioxidante. Por su composición es depurativo y eficaz para tratar el estreñimiento, dada su riqueza en fibra. En caso de estómago delicado, debido a la acidez del tomate, el consumo de esta ensalada puede estar contraindicado, aunque dependerá de la tolerancia de cada persona. Por la calidad de la grasa de la receta; aceite de oliva rico en ácido oleico (grasa monoinsaturada) y en sustancias antioxidantes del tomate, además de las innumerables propiedades del ajo, este plato es muy adecuado para todas las edades y, en especial, para personas en situación de riesgo cardiovascular. Quienes tienen que controlar la sal de su dieta, pueden sustituirla por otros condimentos y especias más recomendables que realzan de igual modo el sabor de esta receta.
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