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Cortamos los calabacines en cilindros de 5 centímetros de altura, vaciando su interior y los cocemos en agua con sal durante 10 minutos.
Elaboramos el bacalao al ajoarriero pochando la cebolleta, el pimiento verde y los ajos, todo ello cortado en brounoisse (picadito en cuadraditos muy finos), con un poco de aceite. Cuando la verdura esté blanda y cocinada, añadimos el bacalao desalado y desmigado, y la salsa de tomate al natural dejando que se cocine a fuego suave durante 5 minutos.
Rellenamos los calabacines con este bacalao al ajoarriero.
A la hora de servir colocamos la salsa de tomate o vizcaína caliente en el fondo del plato y encima los calabacines, que habremos calentado en el último instante en el horno microondas.
Las verduras carnosas como el calabacín o la berenjena se prestan a cocinar con ellas platos más elaborados, ya que si se vacían se pueden rellenar de vegetales variados, de carne o de pescado, como es el caso. Esta receta exige más dedicación en la cocina pero el resultado final es extraordinario, por lo que el esfuerzo merece la pena. Además, la larga temporada de verano, cuando los calabacines están en su mejor momento, invita a experimentar nuevas recetas para hacer variada y apetitosa la cocina. El bacalao es uno de los pescados de mayor relevancia económica y gastronómica en todo el mundo, en parte debido a su asequible precio, a su suave sabor y a las múltiples formas de cocinado a las que se presta. Se trata de un pescado blanco con proteínas de alto valor biológico y bajas cantidades de grasa. La carne de bacalao supone además una fuente importante de minerales (potasio, fósforo, sodio, calcio y magnesio) y de vitaminas liposolubles y del grupo B. Combinado con verduras, la receta se enriquece en minerales como el potasio y el magnesio, vitaminas del grupo B (folatos principalmente) y fibra. Es un plato proteico adecuado para todos los grupos de edad, y una sugerente receta para fomentar el consumo de pescado y verduras entre los más pequeños, por la divertida presentación del plato, el cual se puede acompañar de patatas fritas. Dado que se utiliza poca aceite para la elaboración del plato, pueden incluir esta receta, quienes desean controlar su peso o aquellas que deben restringir las grasas de su alimentación.
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