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Hacemos una salsa bechamel de la siguiente manera: derretimos un poco de mantequilla, sofreímos la cebolla picada en brounoisse hasta que poche (quede blandita y transparente). Añadimos la harina y sofreímos durante dos minutos; bajamos el fuego y añadimos poco a poco la leche, sin dejar de remover. Por último añadimos sal y pimienta al gusto, hasta conseguir una salsa ligera.
Hervimos las espinacas en agua con sal hasta que estén tiernas, las escurrimos y las colocamos en una fuente de horno, formando una base.
Salseamos las espinacas con la mitad de la salsa bechamel.
Cocinamos a la plancha los filetes de lenguado vuelta y vuelta en una sartén con un poco de aceite y sal.
Colocamos los filetes de lenguado sobre las espinacas en la placa del horno y añadimos por encima una pizca de pimentón dulce y el resto de la salsa bechamel, y esparcimos por la superficie un poco de queso parmesano.
Por último, gratinamos la fuente hasta que el queso se dore. Servimos caliente.
El lenguado es un pescado de sabor fino muy aceptado por el público en general, sobre todo por los niños, ya que se puede presentar en filetes sin espinas. Por su delicada carne, la preparación culinaria del lenguado ha de ser sencilla con el fin de que ésta no se rompa mientras se cocina. En la mayoría de las ocasiones se prepara empanado, aumentando notablemente las calorías del plato. La preparación de esta receta es relativamente sencilla, toda una ventaja para quienes quieren aprovecharse de las virtudes nutritivas y gastronómicas del pescado, pero no son habilidosos en la cocina o no disponen de mucho tiempo. Esta misma receta se puede realizar con distintos pescados, y se puede aligerar si se utiliza leche desnatada para elaborar la bechamel. El lenguado, como pescado blanco, es un alimento poco graso por lo que resulta fácil de digerir. Además destaca por el contenido en minerales como yodo, fósforo, potasio y magnesio. Acompañar el pescado de espinacas con bechamel, hace que este plato se pueda servir como plato único, dado que resulta muy completo. Las espinacas son verduras de bajo valor calórico, naturalmente ricas en ácido fólico, vitamina C y beta-caroteno o provitamina A (las dos últimas de acción antioxidante) y en magnesio y potasio. Así mismo, su aporte de fibra mejora el tránsito intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento. No obstante, por su contenido de oxalatos, deberán moderar su consumo las personas que tienen piedras o cálculos de riñón de oxalato. La mantequilla y el queso incrementan las calorías y el contenido graso (sobre todo de grasas saturadas), de colesterol y de vitaminas liposolubles A y D. La bechamel es el componente más energético por los hidratos de carbono de la harina, y enriquece el plato en calcio, ya que la leche es uno de sus principales componentes de la salsa. Por la combinación de alimentos poco calóricos y la forma sencilla en la elaboración, es un plato que se puede incluir perfectamente en dietas de adelgazamiento y de control de grasas, siendo comedido con la ración de consumo.
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