Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Alimentación
Formatos dentro de este canal: Alimentación
Cocemos las zanahorias hasta que estén tiernas, junto con el clavo de olor y el jengibre rallado.
Retiramos el clavo de olor, guardamos el agua de la cocción y hacemos un puré con las zanahorias.
Agregamos las pasas de uva, 50 g del azúcar y la canela.
Cocinamos el mijo con las manzanas cortadas en cubitos.
Retiramos y agregamos 25 g de azúcar, la ralladura de naranja y las nueces picadas.
Acaramelamos un molde de budín y ponemos en capas la preparación de zanahoria, luego la de mijo y terminamos con la de zanahoria.
Llevemos a horno a 180º hasta que la superficie esté dorada.
Retiramos y consumimos templado o caliente.
El color anaranjado de las zanahorias nos indica la presencia en esta raíz de una buena cantidad de betacarotenos o provitamina A cuya acción antioxidante neutraliza los radicales libres, sustancias implicadas en el desarrollo de diversas enfermedades como las degenerativas, las cardiovasculares y el cáncer. Los hidratos de carbono constituyen los nutrientes mayoritarios después del agua, y de los minerales el potasio es el más destacado. Por su carácter astringente el consumo de zanahoria resulta de gran ayuda en caso de diarrea. El mijo proporciona hidratos de carbono y una cantidad apreciable de proteínas vegetales. Al no contener gluten puede incluirse en la dieta de los celíacos. Las pasas y las nueces incrementan el valor nutricional del plato al ser fuente de variados nutrientes. De las uvas pasas destaca su aporte de hidratos de carbono sencillos, que junto con el azúcar empleado en la receta hacen que este plato se deba tomar con moderación en caso de diabetes. El consumo de frutas desecadas es beneficioso para las personas que padecen estreñimiento ya que son alimentos ricos en fibra. El contenido en potasio de las pasas y de las nueces no puede pasar por alto en caso de insuficiencia renal, al tratarse de un mineral limitado en esta situación. Las nueces nos ofrecen todos los beneficios de los frutos secos entre los que destaca su aporte de grasa insaturada, que ayuda a reducir el riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Además son ricas en minerales como calcio, magnesio, potasio y fósforo y vitamina E, de acción antioxidante.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI