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300 gramos de macarrones.
40 gramos de mantequilla.
1cucharada de harina.
½ taza de leche.
½ taza de crema de leche.
100 gramos de queso gruyere.
100 gramos de queso nata.
100 gramos de queso emmental.
100 gramos de queso parmesano.
Sal.
Pimienta negra.
En primer lugar se hace una salsa bechamel con queso de la siguiente forma:
Se derrite en una sartén la mantequilla y se mezcla con la harina hasta formar una papilla sin grumos.
Se añade la leche caliente removiendo con la varilla continuamente hasta formar una salsa lisa.
A continuación se añade la nata líquida y se baja el fuego al mínimo. Se agregan los quesos de uno en uno esperando a que se disuelva totalmente uno antes de añadir el otro.
El queso nata va cortado en trocitos, y los demás rallados.
Se condimenta al gusto con sal, pimienta y nuez moscada.
Los macarrones se cuecen en abundante agua hirviendo con un poco de sal durante 7 minutos y posteriormente se escurren y refrescan bajo el chorro de agua fría.
A continuación se mezcla la salsa de 4 quesos con los macarrones en una cazuela hasta que den un hervor, o bien se les da un calentón en el horno a 200º.
Se sirven calientes y en el momento.
Los macarrones son uno de los tipos de pasta más consumidos. Igual que el resto de las variedades de pasta, los macarrones son fuente de hidratos de carbono complejos y apenas poseen grasa. Si bien, en este caso la salsa con la que se acompañan va a aportar dicho contenido graso como consecuencia de la presencia de queso en la misma. En concreto, en esta salsa cuatro quesos se emplean quesos con un importante contenido graso lo que junto a la presencia de mantequilla y crema de leche, convierten a esta salsa en una guarnición a consumir de forma esporádica sobretodo por personas con problemas de exceso de peso o niveles altos de colesterol en sangre.
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