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1 coliflor.
2 dientes de ajos.
200 gramos de almendras crudas fileteadas.
8 cucharadas de aceite de oliva.
1 cucharadita de pimentón.
1 litro de agua.
Sal.
Limpiamos la coliflor y la cortamos en ramilletes.
En una cazuela u olla rápida con agua hirviendo con sal, cocinamos los ramilletes de coliflor hasta que estén cocidos (en cazuela normal unos 45 minutos, en olla rápida unos 8 minutos a máxima presión)
Cuando esté cocinada, la escurrimos y la reservamos junto con medio vaso (2 decilitros) del caldo de cocción.
En una sartén salteamos los ajos fileteados muy finos y agregamos las almendras fileteadas.
Una vez que los ajos y las almendras estén dorados, sacamos la sartén del fuego y añadimos la cucharadita de pimentón removiendo rápidamente para que no se queme.
Vertemos sobre la coliflor el medio vaso del caldo de cocción.
Damos un hervor al conjunto, poneos a punto de sal y servimos caliente.
La coliflor es un alimento de bajo valor calórico gracias a su alto contenido de agua. Además es buena fuente de diferentes vitaminas y minerales, así como de sustancias con acción antioxidante, grandes aliadas de nuestra salud. En esta receta, la coliflor se acompaña con una rica fritada de ajos y almendras, que además de aportar al plato un sabor muy agradable, va a hacer que el contenido en grasas insaturadas, capaces de disminuir lo niveles en colesterol en sangre, se vea incrementado gracias a la presencia de almendras. Sin embargo, las almendras hacen que el contenido calórico del plato se vea incrementado, por lo que conviene que personas que estén llevando a cabo una dieta de control de peso no abusen del consumo de este tipo de acompañamientos. Gracias a la presencia del refrito de ajo y del empleo de pimentón, puede evitarse la adición de sal para condimentar el plato, algo que resultaría útil para personas hipertensas o con problemas de retención de líquidos.
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