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En una cazuela ponemos a rehogar el ajo picado con el aceite de oliva.
Antes de que se dore añadimos dos cucharadas de harina, rehogamos y a continuación añadimos los hongos fileteados y las almejas.
Añadimos un vaso de agua y dejamos hervir hasta que se abran las almejas. Añadimos el perejil, sazonamos y reservamos.
Sacamos tiras de zanahoria con ayuda de un pelador y las cocemos brevemente en agua hirviendo con sal hasta que estén al dente (cocidas pero ligeramente crudas en su interior), las escurrimos en un colador pasándolas por el grifo de agua fría y reservamos.
Cocemos por separado el resto de verduras cada una en su cazuela con agua hirviendo con sal hasta que estén al dente. Las escurrimos en un colador pasándolas por el grifo de agua fría y reservamos.
Colocamos la harina en un amplio recipiente con el agua y formamos una crema homogénea.
Batimos la clara de huevo con una batidora eléctrica.
Mezclamos con cuidado la clara y el engrudo de agua con harina y ponemos a punto de sal.
En la mezcla resultante introducimos las zanahorias, el brécol, el calabacín y las judías verdes.
Hacemos pequeños montoncitos y freímos en una sartén con aceite de oliva caliente.
Una vez fritos estos montoncitos de verduras, las añadimos a la salsa preparada anteriormente con los hongos y las almejas.
Dejamos hervir durante 5 minutos y servimos caliente.
Las verduras son alimentos muy saludables gracias a su riqueza en vitaminas, minerales, fibra y sustancias con acción antioxidante. Contienen cantidades importantes de agua, por lo que aportan pocas calorías. Generalmente se preparan cocidas y acompañadas con patata, lo que hace que sobretodo los más pequeños se aburran de ellas y las rechacen. Por ello, esta receta supone una opción muy apetecible y diferente de cocinar las verduras. Para acompañarlas se emplean diferentes ingredientes como almejas que van a aportar al plato proteínas de alto valor biológico, sin hacer que su valor calórico aumente en exceso. Conviene tener en cuenta que las verduras se cocinan fritas, por lo que la cantidad de grasa y por tanto de calorías, va a ser superior a la de un plato de verdura cocida. Por tanto, es importante no abusar de platos que requieran este tipo de preparaciones.
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