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Pelamos y picamos finamente la cebolla.
Ponemos la carne de pollo picada en un bol y la sazonamos con sal y pimienta.
Añadimos la cebolla picada.
Incorporamos el huevo batido y añadimos el pan rallado.
Mezclamos bien todos los ingredientes.
Repartimos la mezcla en 4 u 8 partes y formamos las hamburguesas.
Las rociamos con aceite y las doramos en la plancha 4 minutos por un lado, les damos la vuelta y las doramos por el otro lado 4 minutos más.
Salsa boloñesa:
Picamos la cebolla, el ajo y el pimiento verde y pochamos a fuego suave.
Añadimos la carne, la rehogamos y mojamos con el vino tinto y, cuando éste se haya evaporado, salseamos con el tomate.
Espolvoreamos con el orégano, la albahaca y la pimienta negra, ponemos a punto de sal y servimos.
Acompañamos las hamburguesas con el puerro, el pimiento rojo y el pimiento verde todo ello asado además de la salsa boloñesa.
Elaborar hamburguesas caseras permite asegurar la calidad de la carne picada empleada en su elaboración. La carne de pollo aporta proteínas de buena calidad además de poca cantidad de grasa. Al acompañar la hamburguesa con una guarnición de diferentes verduras, se consigue que el plato contenga también distintas vitaminas y minerales, así como sustancias con acción antioxidante. Además, es una buena forma de que los más pequeños consuman estas verduras. La salsa boloñesa aumenta el contenido proteico del plato pero a la vez las especias que se le añaden realzan el sabor de la salsa y la hacen muy apetecible.
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