Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Alimentación
Formatos dentro de este canal: Alimentación
Limpiamos la sepia y la cortamos en tiras. Picamos las cebollas en juliana (en tiras finas), los ajos los fileteamos, troceamos el pimiento en tiras finas, picamos el perejil y trituramos los tomates pasándolos por una batidora.
En una cazuela de barro, que posteriormente nos servirá como recipiente de presentación, con aceite caliente, sofreímos las cebollas, los ajos, el pimiento, el perejil y los tomates junto con las tiras de sepia.
Dejamos cocer a fuego medio durante 5 minutos y a continuación bajamos la intensidad del fuego, añadimos ¼ litro de agua y dejamos que se cocine por espacio de 20 minutos hasta que la sepia esté cocinada y la verdura quede como una salsa homogénea.
Pelamos hasta llegar al corazón de las alcachofas, quitamos la pelusilla del corazón de la alcachofa y las cortamos en cuartos. Cuando la sepia esté casi cocinada añadimos los corazones de las alcachofas y dejamos que cueza el conjunto durante 10 minutos más.
En el momento de servir, espolvoreamos con perejil picado sirviendo a centro de mesa en la misma cazuela de barro donde hemos cocinado la receta.
Esta cazuela de sepia y alcachofas es una receta adecuada para todos los grupos de edad, en especial para los niños ya que es un pescado que no contiene espinas. También está indicada para quienes deben seguir una dieta baja en calorías y grasas, sin excederse en la cantidad de aceite. La sepia apenas tiene grasa y es rica en proteínas de calidad, hierro, magnesio, sodio, fósforo y vitaminas del grupo B. Así mismo es buena fuente de las vitaminas liposolubles A y E, esta última de acción antioxidante. Combinada con verduras y hortalizas, se enriquece el plato en vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes. Los hidratos de carbono y la fibra son los nutrientes que destacan en las alcachofas, por lo que este plato va a favorecer el tránsito intestinal. Los tomates y el pimiento que se añaden van a aportar cierta cantidad de vitamina C a la receta. Nota: en caso de hipertensión arterial, prescindir de la sal.
¿Te gusta esta receta pero tienes algún truco para hacerla mejor?
Puedes enviarnos tus trucos, tanto en texto como en vídeo, y los publicaremos en esta página.
Si lo prefieres, también puedes enviarnos tu versión de esta receta. ¡Seguro que con tu ayuda la podemos mejorar!
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI