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Picamos el ajo del arroz en brunoisse y rehogamos en una cazuela baja, una vez que empieza a cocinarse el ajo y sin que llegue a dorarse añadimos el arroz y rehogamos junto con el ajo unos instantes.
Mojamos el arroz con el doble de volumen de líquido (por 1 vaso de arroz 2 de agua o de caldo) y dejamos cocinar por espacio de 20 minutos sin que pierda el hervor suave. A mitad de cocción ponemos a punto de sal y espolvoreamos con perejil troceado muy fino.
Servimos el arroz acompañado de unas lonchas de jamón cocinadas vuelta y vuelta en una sartén antiadherente y sin grasa sólo para que queden ligeramente cocinadas, y acompañamos el arroz con jamón con una salsa de tomate casera.
Salsa de tomate:
Pelamos la cebolla, zanahoria y ajo y las cortamos en juliana (en tiras finas).
Rehogamos las verduras en una cazuela con un poco de aceite de oliva y una vez rehogadas, añadimos los tomates lavados y eliminada la parte del tallo llamada corona.
Al cocinar el tomate iremos aplastando con una espumadera para que vaya soltando sus jugos y se cocine junto con la verdura.
Cuando determinemos que está cocinado, se pasa por el pasapurés y por el chino y ponemos la salsa a punto de sal y de dulzor ya que suele tener un poco de acidez, para ello utilizaremos un poco de azúcar o de edulcorante pero siempre con cuidado ya que sólo hay que corregir la acidez no endulzar la salsa.
Si podemos no lo pasaremos por la batidora pues al introducir aire durante el batido pierde color por la oxidación que se produce.
Después de pasar por el pasapurés y luego por el colador chino, la salsa de tomate se pone de nuevo a hervir y de damos el último punto de sabor si hiciese falta y ya estaría listo para ser utilizado.
El arroz es un alimento básico de la dieta mediterránea. Posee una cantidad elevada de hidratos de carbono por lo que supone una buena fuente de energía, sin apenas grasa. En este caso, el arroz se acompaña de una salsa de tomate casera y de jamón serrano. El jamón serrano es fuente de proteínas de alto valor biológico y contiene una cantidad de sal que se ha de tener en cuenta en caso de hipertensión arterial. Para la elaboración de la salsa se añade además del tomate, cebolla, zanahoria y ajo que van a aportar al plato diferentes vitaminas y minerales, así como sustancias con acción antioxidante, grandes aliadas de la salud.
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