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Colocamos 1 loncha de jamón, sobre ella una de queso y cubrimos con otra de jamón york hasta formar 16 mini san jacobos
Preparamos una salsa bechamel, poniendo al fuego una sartén con la mantequilla. Cuando la mantequilla esté derretida añadimos la harina y removemos con una cuchara de palo.
Rehogamos ligeramente y vamos añadiendo la leche bien caliente, poco a poco, sin dejar de mover, para evitar que se formen grumos.
Sazonamos con sal, nuez moscada rallada y pimienta molida y mantenemos la cocción durante unos 5 minutos, sin dejar de mover.
En una fuente engrasada con aceite, colocamos una cucharada de bechamel, encima ponemos el jamón, queso, jamón y cubrimos con otra cucharada de bechamel, de manera que quede bien cubierto.
Repetimos esta operación hasta tener cubiertos los fritos.
Dejamos enfriar hasta que formen una unidad que podamos manipular sin que se rompan.
Preparamos un plato con el pan rallado y otro con dos huevos batidos.
Cuando los fritos de jamón tengan la bechamel bien fría, procedemos a empanarlos pasándolos primero por el pan rallado, después por el huevo batido y otra vez por el pan rallado.
Ponemos la sartén al fuego con abundante aceite y cuando esté bien caliente, freímos los mini san jacobos empanados, hasta que estén bien doraditos.
Una vez dorados sacamos los fritos a un plato con papel de cocina para que absorba la grasa sobrante de la fritura.
Posteriormente y sin dejar que se enfríen presentamos en otro plato o bandeja acompañado de salsa de tomate.
Los fritos son uno de los aperitivos o entrantes más apreciados porque gracias a su suave sabor resultan muy fáciles de comer. En su elaboración se pueden incluir casi cualquier tipo de alimento. En este caso los fritos se han elaborado con jamón york y queso cremoso, una buena fuente de proteínas y de calcio. Esta preparación requiere de una salsa bechamel y la posterior fritura, por lo que el contenido graso y calórico va a verse incrementado. Para que este contenido aumente lo menos posible, se puede emplear leche desnatada para elaborar la bechamel y a la hora de freírlos es conveniente introducirlos en el aceite cuando ya está caliente, y una vez fritos depositarlos en un trozo de papel de cocina absorbente para que quede en él todo el aceite sobrante.
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