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Son muchos los sistemas que se utilizan para arreglar una silla que cojea, pero antes de nada habrá que asegurarse de que el problema es de la silla y no del estado del piso. Para descartar esta opción habrá que colocar la silla o banqueta sobre varias superficies lisas para comprobar si continúa cojeando.
La siguiente comprobación es ver si los tacos que normalmente llevan algunas sillas para evitar los rayones, están desgastados, hasta tal punto que en algunas patas estos tacos hayan desaparecido casi totalmente, mientras que en otras patas permanecen. Si es éste el motivo de la cojera, es sencilla la solución. Con ir al ferretero a pedir otros tacos nuevos y colocarlos, el problema está solucionado.
Si el problema viene porque las uniones están un poco sueltas o desencajadas, se pueden encolar para fijarlas y evitar el "baile". Si la cojera persiste, es necesario calzar la silla, para lo que se tiene que tener en cuenta el material de las patas de la misma banqueta. En este paso se debe tener especial cuidado en la toma de medidas y en utilizar puntas sin cabeza para no rayar el suelo.
Con cualquiera de los anteriores consejos se habrá conseguido eliminar la molesta cojera de las sillas y banquetas que se utilizan habitualmente, además de alargar la vida del propio asiento.
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