Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Bricolaje > Carpintería

Tipos de contenidos: Bricolaje

^

Uso correcto de la fresadora

La principal característica de esta máquina es la elevada velocidad de rotación que alcanza, ya que puede llegar a las 30.000 r.p.m

Imagen: David Molina

Molduras, encajes para bisagras, ranuras o perfiles diversos. La fresadora es una máquina eléctrica que se emplea para cortar y labrar madera y otros materiales, como metal o plástico. Su principal característica es la elevada velocidad de rotación que alcanza, ya que puede llegar a las 30.000 r.p.m, diez veces más que un taladro. Otra ventaja es la precisión de los trabajos. Las superficies quedan tan lisas, que no es necesario lijarlas. No obstante, el uso de este tipo de herramientas requiere unas condiciones de trabajo especiales para preservar la seguridad de los operarios y el buen estado del equipo.

Puesta en marcha

Utilizar una fresadora requiere una serie de pasos ineludibles. En primer lugar, debe fijarse la pieza que se trabajará y, para evitar que se mueva o vibre, hay que elegir la fresa adecuada para la labor que se quiere realizar.

A continuación, se sujeta con firmeza la fresa en la pinza de la fresadora, se regula la profundidad máxima del fresado en función del tipo de corte y, por último, se bloquea la pieza.

Si es la primera vez que se utiliza esta herramienta, o la fresa elegida, conviene hacer una prueba con un trozo de madera sobrante.

Antes de poner en marcha el motor, se debe sujetar la máquina con las dos manos, con firmeza. Entonces se coloca sobre la superficie que se trabajará, se enciende el motor y se introduce de manera progresiva sobre la misma en sentido opuesto al movimiento de la fresa. El desplazamiento de la máquina debe ser lento y regular. Si el corte es profundo, no se debe realizar de una sola vez. Para un óptimo resultado, son necesarias varias pasadas.

Tipos de fresas

Las fresas son pequeñas piezas de corte múltiple. Al igual que ocurre con las brocas en los taladros, cortan y labran las distintas superficies. Sus dientes pueden ser rectilíneos, helicoidales, de perfil recto o en ángulo. Las fresas que disponen de un solo filo se emplean para rebajar la madera, mientras que las de doble filo son las más apropiadas para obtener acabados finos y de calidad.

Las fresas que disponen de un solo filo se emplean para rebajar la madera

Algunas fresas se emplean para ranurar, otras para biselar, enrasar, machihembrar, perfilar o contraperfilar. Las hay de acero o de carbono, de punta, rectas o de media caña. La elección de una u otra depende del trabajo.

Para realizar ranuras se emplean fresas de punta recta, mientras que para rotular, las más indicadas tienen forma de "V". Para perfilar marcos y puertas, la mejor opción son las denominadas de media caña. Si se va a realizar una moldura, hay que utilizar una fresa perfiladora, y si el objetivo es un borde decorativo, se necesitará una fresa de cuarto bocel.

Las fresas fabricadas con acero rápido se emplean para el fresado de maderas blandas, mientras que las de metal duro o carburo de tungseno se emplean en maderas duras, tableros de fibra, aglomerados, etc.

Medidas de seguridad

Imagen: Graeme Kerr

La fresadora, al igual que cualquier otra herramienta que se conecte a la red eléctrica, puede ser muy peligrosa, por lo que es necesario conocer y poner en práctica una serie de medidas que reduzcan las posibilidades de tener un percance.

En primer lugar, conviene comprobar la superficie que se va a cortar, porque la presencia de clavos o partes metálicas en su interior puede impedir el avance normal de las fresas e, incluso, dañar la herramienta.

La base de la fresadora debe estar bien sujeta y colocada plana contra el material que se desee cortar, para mejorar la estabilidad y el control de la máquina.

Antes de cualquier manipulación, hay que desenchufar el aparato y esperar a que pare la fresa.

Una vez cambiada la fresa, es necesario asegurarse de que ésta se encuentra bien ajustada. De lo contrario, se puede soltar o desajustar, lo que provocaría una pérdida de control de la herramienta.

No se debe tocar la fresa ni proceder a su cambio justo después de haber realizado un corte

Otra precaución que se debe tener en cuenta respecto a las fresas es que éstas han de estar afiladas y en buen estado. Las fresas dañadas se pueden romper durante su uso y, si están mal afiladas, requieren el empleo de mayor fuerza por parte de la persona que maneja la herramienta, lo que contribuye al mayor deterioro de la pieza y a que se pueda romper con facilidad.

Tampoco se debe tocar la fresa ni proceder a su cambio justo después de haber realizado un corte, ya que la fricción provocada la habrá calentado y podría causar quemaduras en las manos desnudas a la persona que la manipula. De igual modo, no es recomendable que se suelte la herramienta mientras se para el giro del motor, ya que la fresa continúa este movimiento y se puede enganchar.

Por último, no hay que olvidar el uso de gafas de seguridad y una mascarilla antipolvo para evitar la entrada de partículas en los ojos y en las mucosas.

Etiquetas:

brocas, fresadora, fresar


RSS. Sigue informado

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto