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Resistencia al fuego de la madera

Los tratamientos con productos químicos mejoran la reacción de este material a las llamas

La ignifugación es un proceso que reduce la acción del fuego en la madera e, incluso, puede llegar a impedirla. Disminuye el nivel de combustibilidad e inflamabilidad de este material. La Asociación de Investigación de las Industrias de la Madera (AITIM) recomienda realizar este tratamiento con productos químicos que influyen en el proceso de combustión o bien proteger la madera "con otros materiales incombustibles que actúen de pantalla y que impidan que llegue el calor hasta ella".

Imagen: NZ Alex

La reacción al fuego de la madera está regulada por varias normas que establecen el grado de combustibilidad. En este caso, los materiales distinguidos con la marca M0 indican que no son combustibles, los señalados con el distintivo M1 revelan que son combustibles pero no inflamables (cuando cesa la llama, se frena la combustión) y los símbolos M2, M3 y M4 se refieren a materiales difícil, mediana y fácilmente inflamables.

En los ensayos se analiza la generación de humos y el grado de combustión

Esta clasificación es similar a la normativa europea en la que se sustenta el sistema de Euroclases. Con él se evalúa la reacción al fuego de los revestimientos de paredes, techos y suelos. Para ello, se utilizan las letras A, B, C, D y E, que equivalen, respectivamente, a los símbolos M0, M1, M2, M3 y M4. Se atiende a la producción de gotas, la generación de humos y el grado de combustión, que puede ser nulo (A1 y A2), muy bajo (B), escaso (C), moderado (D) y significativo (E).

Los ensayos para determinar esta clasificación consisten en someter la madera "a unas condiciones muy próximas a las reales", concreta AITIM. En un horno de ensayo, se simulan las temperaturas que se alcanzan en un incendio y se analiza el comportamiento de los elementos constructivos: estabilidad, emisión de gases inflamables, estanqueidad, paso de las llamas y resistencia térmica.

Tratamiento

Para mejorar la reacción al fuego de la madera, ésta se trata con productos químicos. Es un proceso muy práctico en el caso del mobiliario, las puertas o los revestimientos. AITIM distingue entre tratamientos en profundidad y tratamientos superficiales. Los primeros se basan en la penetración de productos en el interior de la madera, mientras que los segundos consisten en la aplicación de protectores mediante "pincelado, pulverización, inmersión o proyección".

Por otro lado, es posible incorporar productos específicos durante la fabricación de tableros. Existen dos métodos. Las chapas se tratan antes de ser encoladas o se añaden protectores a las colas que recubrirán los tableros. Otras ocasiones se emplean barnices y pinturas con acabado transparente que contrarrestan el efecto de las llamas.

Disimular marcas de quemaduras

En algunos casos, la acción del fuego en la madera resulta inevitable. Accidentalmente, se pueden ocasionar pequeñas quemaduras en el mobiliario al posar sobre él un objeto caliente como, por ejemplo, una cazuela. Para estas situaciones, si la quemadura no es de grandes dimensiones ni demasiado profunda, se puede lijar la zona afectada y cubrirla con un barniz o pintura del mismo color que el original.


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