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Aplicado sobre madera, resiste a la acción de las llamas y evita la propagación del fuego
Las consecuencias de un incendio en el hogar pueden ser devastadoras. Por ello, el Código Técnico de la Edificación -que sustituye a la norma NBE CPI/96- regula las condiciones de protección contra incendios que deben reunir los edificios. Este texto establece, entre otras cosas, la obligación de cumplir la norma UNE 23727, sobre ensayos de reacción al fuego de los materiales de construcción. Las medidas persiguen que, una vez declarado un incendio, se reúnan las condiciones necesarias para proteger a quienes se encuentren en el interior del edificio, prevenir daños en inmuebles o establecimientos próximos y facilitar la intervención de los equipos de rescate, "teniendo en cuenta su seguridad".
- Imagen: Richard Sweet -
En este sentido, uno de los materiales que más preocupa es la madera. Cuando se origina un incendio, se convierte en presa fácil de las llamas. Por esta razón, en el mercado existen diversos productos que, aplicados sobre ella, actúan de barrera frente al fuego. Son barnices ignífugos que evitan que se produzca un incendio o, una vez declarado, resisten a la acción de las llamas y no contribuyen a su propagación. Realizan una protección pasiva.
Suelen estar compuestos por resinas que no arden, lo que ralentiza la acción del fuego y sus efectos. Asimismo, pueden tener propiedades anticorrosivas, es decir, son eficaces frente al desgaste que produce el paso del tiempo o la acción de agentes externos. Para garantizar que cumplen estas condiciones, los barnices ignífugos deben ajustarse a la norma UNE 23727. Si es así, esta información aparecerá en la etiqueta.
Es un producto de protección pasiva
En cuanto al aspecto de la madera tratada con barniz ignífugo, ya sea mobiliario, puertas, ventanas o parqué, entre otros, el acabado es similar al de cualquier barniz. Lo habitual es que el producto sea transparente o incoloro, aunque también se pueden encontrar barnices ignífugos en tonos variados con fines decorativos, mates o brillantes. Son duraderos, no inflamables y resistentes al paso del tiempo, los golpes e, incluso, la humedad.
Antes de aplicar barniz sobre madera es fundamental que esté libre de polvo, grasa o restos de otros productos. Para ello, se suele lijar la superficie hasta que queda completamente limpia y, una vez eliminado cualquier resto de polvo, se aplica el barniz. Es aconsejable aplicar más de una capa para garantizar una protección mejor, ya que la propia madera puede absorber parte del producto. Lo conveniente es aplicar, como mínimo, dos capas.
Es conveniente aplicar más de una capa para garantizar una protección mejor
Respecto al espesor de las capas, éstas no deben ser muy espesas. Asimismo, hay que ajustarse a las recomendaciones de aplicación del fabricante que, según las propiedades del producto, puede aconsejar utilizar brocha, rodillo o pistola.
Por otro lado, los productos ignífugos también se pueden emplear en superficies metálicas, como el acero o el hierro, para reforzar la protección frente al fuego de cualquier estructura. Al igual que ocurre con la maderas, previamente hay que eliminar cualquier resto de polvo, grasa, óxido o pintura que pueda dificultar la acción del producto.
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