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Un tocón o un corte en el grueso leño, es suficiente
La mayoría de los amantes a la jardinería y al bricolaje se caracterizan por saber optimizar los recursos de los que disponen, en esta ocasión, se va a aprovechar el talado de un árbol para crear un asiento para el jardín.
Lo mejor es aprovechar la necesidad de tener que talar un árbol para convertir el propio tocón en un asiento. Pero si sólo se ha talado un árbol y el tocón nos ha quedado aislado podemos crear un conjunto artificial cortando varias partes del propio tronco, que deberán de tener una altura de al menos 45 centímetros sobre el nivel del suelo más la parte necesaria que será enterrada.
Otra posibilidad es hacer un banco. Aprovechando el tocón original se coloca uno de manera artificial a una distancia de metro y medio ó 2 metros, siendo muy importante que ambos tengan la misma altura. Sobre ellos se coloca una plancha de madera, bien extraída del mismo tronco o no, y se clava a los tocones.
La última opción es la más sencilla. Si el tronco del árbol mide unos 90 centímetros de diámetro se le puede dar un corte en forma de cuña siguiendo un ángulo recto. De esta manera el tajo vertical hará de respaldo y el horizontal será el asiento.
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